Expertos analizan las consecuencias de la guerra comercial entre las dos potencias y su efecto en la economía nacional.

La creciente tensión comercial entre Estados Unidos y China ha generado un clima de incertidumbre que afecta a la economía global, y Argentina no es la excepción. En un contexto donde las dinámicas del comercio internacional se fragmentan, el país sudamericano enfrenta retos significativos para mantener su estabilidad económica y definir su rol en este escenario de disputa. Durante un reciente conversatorio organizado por el Centro de Investigación y Docencia en Economía para el Desarrollo (CIDED), los especialistas coincidieron en que la capacidad de Argentina para navegar esta crisis dependerá de sus negociaciones con las grandes potencias y de las estrategias que adopten sus socios regionales, especialmente Brasil.

El economista Roberto Frenkel, investigador del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES-UBA), subrayó que el actual contexto internacional marca el ocaso de un periodo histórico que comenzó tras la Segunda Guerra Mundial, caracterizado por el sistema de Bretton Woods. Este sistema establecía un vínculo entre el dólar y el oro, proporcionando un marco estable para el comercio mundial. Sin embargo, la política económica de Estados Unidos en la actualidad ha sembrado incertidumbre, ya que el dólar, que solía ser la moneda de referencia internacional, ha perdido gran parte de su respaldo.

Por su parte, Ricardo Carciofi, Magíster en Desarrollo Económico e investigador del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), señaló que, aunque actualmente hay una tregua en la disputa arancelaria entre Estados Unidos y China, el sistema internacional de comercio sigue deteriorado. Este deterioro se remonta a la crisis de 2008, que está vinculada al déficit de cuenta corriente de Estados Unidos, financiado en gran medida por ahorros chinos. Carciofi advirtió que el proteccionismo parece haber llegado para quedarse, dado que ambos partidos políticos en Estados Unidos coinciden en que los problemas económicos están fuera de sus fronteras.

Juan Carlos Hallak, especialista en comercio internacional también del IIEP, destacó la falta de claridad en las motivaciones de Estados Unidos para mantener su política arancelaria, considerándola insostenible debido a sus altos costos. Hallak explicó que Estados Unidos se encuentra en un proceso de negociación y postergación, mientras que China se enfoca en sectores estratégicos como la tecnología. Concluyó que el sistema internacional de comercio está herido y anticipó un futuro marcado por una mayor fragmentación y falta de claridad.

En el evento titulado La crisis internacional y sus repercusiones para Argentina, los panelistas coincidieron en que la incertidumbre generada por esta disputa afecta directamente las aspiraciones de estabilidad económica de Argentina, ya que no está claro cómo se llevarán a cabo las negociaciones con estas dos potencias. Además, enfatizaron la necesidad de considerar las estrategias adoptadas por otros países de la región, en particular Brasil, que es el principal socio comercial de Mercosur y mantiene una relación cercana con China.

“Es fundamental diversificar el menú exportador y fomentar políticas de desarrollo productivo tanto internas como externas. Este clima de incertidumbre expone a nuestro país, que no está adecuadamente preparado para enfrentar estos desafíos”, concluyó Carciofi.

El conversatorio fue moderado por el doctor en Economía de la Universidad de California, Saúl Keifmann, y fue transmitido en vivo a través del Canal de YouTube de la UNTREF.