Los felicitó por «haber bancado» la política del Gobierno. Las cadenas pidieron dólares para ampliar las importaciones y generar más «competencia» con los proveedores locales.

El Ministerio de Economía se reunió con representantes de las principales cadenas de supermercados para intensificar la presión sobre ellos a fin de que no acepten nuevos aumentos de precios.
El ministro Luis Caputo lideró la reunión, instando a los supermercadistas a «no aflojar» y explicando la «tercera etapa» del actual proceso económico, que incluye cambios en el régimen cambiario.
Caputo destacó que la estabilidad del dólar y la posibilidad de que el público utilice sus dólares en transacciones cotidianas contribuirán a que la «inflación colapse».
El ministro advirtió que la política comercial que incrementa los precios «por las dudas» afecta a todos los argentinos, y que luego, ante la falta de ventas, se realizan promociones.
Según el comunicado del Ministerio de Economía, los representantes de los supermercados afirmaron que no están validando aumentos de precios y expresaron la necesidad de fomentar la competencia, mientras que Caputo se mostró abierto a recibir propuestas que consideren necesarias.

La mención a la «competencia» en el comunicado oficial se refiere a la solicitud de las cadenas comerciales para ampliar la importación de productos, buscando competir con los proveedores locales. Esto ocurre tras la eliminación de la Ley de Góndola, que obligaba a los supermercados a dar espacio a las ofertas de las pymes.
El gobierno ha asegurado que habrá dólares disponibles para quienes deseen importar más productos, lo que explica la posición del dólar en la economía.
Economía solo habla con supermercados
El gobierno mantiene un diálogo directo con las grandes cadenas de supermercados, que concentran el 30% de las ventas, pero ignora a otros comercios minoristas que no reciben presiones para mantener precios estables. En este sector, se reciben listas con nuevos precios sin reclamos oficiales.
Estas acciones del gobierno evidencian que el problema de la inflación no es solo un asunto monetario. Se apuesta a que el descenso del consumo actúe como un ancla para la inflación y que los supermercados mantengan precios bajos para facilitar este proceso.
Estuvieron presentes representantes de Carrefour, Cencosud, Chango Más, Coto, Día y de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU).