jueves 02 abril 2026

Transformaciones en el mercado de carne vacuna

El panorama de la carne vacuna argentina se transforma: de la dependencia del gigante asiático a la búsqueda de nuevos mercados en el sudeste asiático.


La industria de la carne vacuna en Argentina se enfrenta a un cambio significativo en su estructura de mercado. Aunque mantiene una participación estable en mercados tradicionales como Estados Unidos, Israel y la Unión Europea, la dependencia de China se ha vuelto un desafío, especialmente ante la reciente caída en los precios de importación.

En este contexto, el sudeste asiático se presenta como un nuevo foco de interés, con un crecimiento sostenido en la demanda de carne vacuna. Países como Malasia, Tailandia e Indonesia están mostrando un creciente interés por importar este producto, proyectando un volumen de compras de 1,70 millones de toneladas para 2033.

Un informe de la FAO-OCDE destaca que Asia se consolidará como el principal importador de carne vacuna a nivel global, alcanzando un volumen de 8 millones de toneladas en 2033, lo que representará el 61% de la demanda mundial. Este fenómeno se debe a factores como el aumento del poder adquisitivo, la urbanización y la adopción de hábitos alimenticios occidentales.

A nivel local, un análisis del economista Fernando Marull indica que ha habido una disminución en el poder de compra de carne vacuna por parte del consumidor argentino, con una reducción del 28% en la cantidad de kilos de asado que se pueden adquirir con un salario promedio en comparación con el período 1993-2024.

Globalmente, se observa una tendencia hacia la estabilización en los volúmenes de exportación de carne vacuna para 2025, con una leve recuperación en los precios internacionales. Sin embargo, el mercado estadounidense presenta una situación particular, con precios récord en la importación de carne magra, impulsados por la alta demanda de carne picada y la contracción de la producción local.