jueves 03 septiembre 2026

La eficiencia en los pasos fronterizos es un factor crucial para la competitividad regional

Pasos fronterizos

Los pasos fronterizos son elementos esenciales en la logística del comercio internacional en Argentina y la región. Sin embargo, su situación actual es preocupante. La infraestructura deficiente, la falta de digitalización y la escasa coordinación entre los países son obstáculos que impactan directamente en la competitividad. En un contexto global donde la rapidez y la eficiencia son fundamentales, estos déficits generan pérdidas económicas para transportistas, empresas y consumidores finales.

La deuda digital

Ejemplos como el paso de Uspallata entre Argentina y Chile ilustran esta problemática. En este cruce, los agentes aduaneros operan en condiciones improvisadas, los camiones transitan por caminos deteriorados y los trámites aún dependen de documentos en papel. Además, las condiciones climáticas en este paso suelen interrumpir el tráfico, como sucedió el año pasado cuando estuvo cerrado durante 67 días. Estas interrupciones no solo causan pérdidas económicas, sino que también afectan la confianza en la cadena de suministro.

Otros cruces, como Paso de los Libres – Uruguayana (Argentina-Brasil) y Gualeguaychú – Fray Bentos (Argentina-Uruguay), enfrentan problemas similares, lo que retrasa las operaciones y aumenta los costos para todas las partes involucradas. En contraste, el paso Santo Tomé – Sao Borja, que cuenta con una gestión concesionada, demuestra que una mejor organización puede facilitar el flujo comercial y reducir los tiempos de espera.

Coordinación y posibles soluciones

La solución a estos problemas requiere un enfoque integral que aborde tanto las deficiencias de infraestructura como la necesidad de modernización digital. Una alternativa viable sería implementar un modelo de gestión público-privada para los pasos fronterizos, donde las concesiones permitan financiar mejoras en caminos, instalaciones y servicios. Aunque esto implique el pago de peajes, los beneficios en términos de eficiencia justificarían ampliamente la inversión.

Asimismo, es fundamental mejorar la coordinación entre los países de la región. Los comités interdisciplinarios que actualmente discuten estas problemáticas deben acelerar sus avances para estandarizar procedimientos y facilitar el flujo comercial. La experiencia del paso Sao Borja, donde una concesión asegura un flujo más rápido y ordenado, demuestra que este modelo puede replicarse en otros puntos críticos.

La importancia de planificar el futuro

Finalmente, diversificar las rutas fronterizas es una medida necesaria para descongestionar los pasos principales y garantizar opciones viables ante cierres imprevistos. El desarrollo de cruces alternativos, como el paso Pehuenche entre Argentina y Chile, podría ofrecer soluciones más accesibles y menos propensas a interrupciones. Además, la integración de bitrenes o barcazas complementaría las capacidades actuales, optimizando la logística regional.

Por todo lo mencionado, se puede concluir que el estado actual de los pasos fronterizos refleja una combinación de problemas físicos, tecnológicos y de coordinación que afectan directamente al comercio internacional. Abordar estas cuestiones no solo permitiría mejorar la competitividad regional, sino que también beneficiaría a toda la cadena logística y a los consumidores finales, sentando las bases para un desarrollo económico más integrado y eficiente.

Enlace a la noticia 👉 Pasos fronterizos: un desafío de infraestructura y coordinación central para la competitividad