jueves 03 septiembre 2026

Melina Navarro, especialista en comercio exterior en la industria de autoservicios mayoristas, reflexiona sobre los desafíos del sector y las oportunidades que generan las recientes flexibilizaciones normativas.

Melina Navarro es especialista en comercio exterior en la industria de autoservicios mayoristasLa relación con proveedores, la confianza en el comercio internacional y las particularidades del sector de autoservicios mayoristas son aspectos destacados en el análisis que Melina Navarro comparte en esta entrevista. También se aborda la necesidad de adaptación ante las flexibilizaciones regulatorias y las proyecciones hacia 2025.

¿Cómo fue tu recorrido en el mundo del comercio exterior?

Con casi 20 años en comercio exterior, Melina comenzó como asistente en una agencia de despachantes de aduana. A lo largo de su carrera, ha trabajado en diversos sectores, incluyendo retail y empresas que manejan importaciones y exportaciones. Esta experiencia le ha permitido conocer a fondo el ciclo completo, desde la importación hasta la exportación, y entender las particularidades de cada rubro.

¿Identificás algún denominador común entre las diferentes industrias en las que trabajaste?

En todos los casos, se trataba de sectores activos y dinámicos. Este campo exige adaptación rápida a los cambios regulatorios y políticos. Trabajar en comercio exterior implica estar en constante alerta, ya que cada modificación puede afectar la gestión de importaciones y exportaciones.

¿Cómo se conecta el comercio exterior con el retail?

El vínculo es fuerte, dado que una gran parte de los productos en retail son importados. Esto requiere estar alineados a cualquier cambio regulatorio para mantener operaciones fluidas y costos bajos, beneficiando al consumidor. En retail, entre el 70% y 80% de los productos no alimentarios son importados, mientras que los productos alimenticios son mayormente nacionales.

¿Qué impacto considerás que tienen las importaciones en la industria nacional?

Hay dos enfoques. Por un lado, la competencia entre productos importados y nacionales es constante. Por otro, muchas empresas buscan innovar importando productos no producidos localmente, generando nuevas opciones para los consumidores y permitiendo a las empresas diferenciarse en el mercado. Es importante encontrar un equilibrio entre fomentar la producción local y las importaciones.

¿Cómo han cambiado tus operaciones con las recientes flexibilizaciones normativas?

Estas flexibilizaciones han facilitado las operaciones, reduciendo tiempos de trámite y aumentando la agilidad en el despacho de mercadería. Esto permite proyectar nuevos objetivos y optimizar la logística para tener productos en tienda en pocos días. Comparado con 2023, donde algunos productos estuvieron hasta cuatro meses en puerto, el cambio es significativo y se refleja en los costos.

¿Cómo se gestionan las diferencias culturales y lingüísticas con los proveedores extranjeros?

El inglés es el puente, pero es vital que los mensajes sean claros y concisos para evitar malentendidos. Con el tiempo, se construyen relaciones de confianza con proveedores habituales, lo que mejora la gestión y los resultados. Con proveedores nuevos, el proceso es más lento, pero se logra establecer un vínculo beneficioso.

¿Qué expectativas tenés para 2025?

Si las flexibilizaciones se mantienen, se proyecta un aumento significativo en las importaciones, especialmente en retail. La clave estará en innovar continuamente, introduciendo productos nuevos que respondan a las demandas de los consumidores. Este crecimiento beneficiará a las empresas y al país, impulsando la economía y generando mayores oportunidades.

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