jueves 18 junio 2026

El Gobierno analiza flexibilizar las normas macroprudenciales para fomentar los préstamos en dólares. REUTERS

El Gobierno argentino está considerando la posibilidad de que los bancos ofrezcan un mayor financiamiento en dólares a las empresas, con el objetivo de hacer circular las divisas que han ingresado al sistema a través del blanqueo de capitales. Esta propuesta fue presentada por el ministro de Economía, Luis Caputo, durante un encuentro con inversores. El equipo económico sostiene que, a pesar de las regulaciones macroprudenciales vigentes desde 2001, existe un margen para aumentar el nivel de préstamos en moneda extranjera.

Perspectivas del plan económico

Durante un panel sobre el sector inmobiliario en la Bolsa de Comercio, Caputo delineó algunos de los pasos futuros del plan económico, que incluyen la reducción de impuestos, la eliminación del cepo cambiario, ajustes en la velocidad de devaluación del tipo de cambio oficial y negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Federico Furiase, director del Banco Central y asesor ministerial, también participó en el evento, señalando que hay espacio para avanzar en la concesión de créditos en dólares, siempre cuidando la estabilidad del sistema financiero.

Desde la crisis de la convertibilidad, se han implementado diversas normas macroprudenciales para prevenir crisis de descalces de monedas, las cuales han sido mantenidas por todos los gobiernos para evitar riesgos sistémicos. Fuentes del sector financiero indican que las entidades han mantenido conversaciones con el Gobierno para avanzar en una flexibilización de estas regulaciones, aunque con ciertas restricciones.

La propuesta presentada por un grupo de bancos de capital nacional al Poder Ejecutivo busca extender la posibilidad de otorgar préstamos en dólares a un mayor número de empresas, no solo aquellas que generan ingresos en moneda dura.

Una serie de normas macroprudenciales fueron incorporadas en el sistema financiero para evitar crisis de descalces de monedas tras la crisis de la salida de la convertibilidad y fueron sostenidas en todos los gobiernos para evitar riesgos sistémicos.

En las conversaciones, se ha enfatizado la necesidad de mantener límites prudenciales para evitar riesgos excesivos, por lo que no se contempla que este tipo de créditos se extienda a familias o pequeñas y medianas empresas (pymes). La cámara ABA, que agrupa a bancos internacionales, se ha manifestado en contra de un cambio regulatorio de este tipo.

Caputo mencionó en su exposición que la intención del Gobierno es avanzar en esta dirección, aunque sin entrar en detalles. En un panel posterior, Furiase destacó que fomentar un mayor acceso a préstamos en dólares es un paso necesario hacia la dolarización endógena que el equipo económico promueve. “No podemos descuidar los problemas de descalce de monedas, solvencia y liquidez”, advirtió el director del Banco Central.

“La reducción de la inflación junto con el crecimiento económico requiere una mayor circulación de dólares, lo que implica que la economía debe ir remonetizándose en dólares. Es evidente que hay un trabajo por hacer para flexibilizar y salir gradualmente de un marco que fue diseñado en un contexto de crisis”, afirmó Furiase.

Caputo, en una conversación en la Bolsa de Comercio hace algunas semanas ante la Fundación FIEL

Según información recabada por Infobae, en la charla cerrada con inversores, Caputo reiteró que no se puede establecer una fecha para la salida del cepo cambiario, aunque hay condiciones que están cerca de cumplirse. La aceleración de este proceso dependerá de un acuerdo con el FMI, que podría concretarse en el primer cuatrimestre de 2025, junto con una inyección de divisas para las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA). “Nos van a apoyar”, anticipó.

El ministro de Economía subrayó que la salida del cepo no tiene una fecha definida, y que podría ser más temprana o tardía, dependiendo de cómo se alineen las condiciones planteadas por el equipo económico. Caputo también mencionó que si la inflación de diciembre es similar al 2,4% de noviembre, el Banco Central podría activar una reducción en el ritmo del crawling peg a principios de febrero.

“La baja de la inflación con crecimiento de la economía necesita que haya más circulación de dólares, que la economía se vaya remonetizando en dólares. Obviamente hay trabajo para ir flexibilizando y salir gradualmente de un esquema que está pensado dentro de un contexto de crisis”, concluyó Furiase.

El funcionario también destacó que una de las condiciones para salir del cepo es contar con más reservas en el balance del Banco Central: “Un acuerdo con el Fondo debería incluir una inyección de capital para recapitalizar el Banco Central. Si se cumplen estas tres metas, probablemente estaremos en condiciones de salir del cepo”. Además, aseguró que si la inflación de diciembre se mantiene en los niveles de octubre y noviembre, “probablemente bajemos el crawling peg al 1% durante enero o febrero”.

Consultado sobre la percepción actual del FMI respecto a la economía argentina, Caputo indicó que en el organismo hay “elogios” hacia Argentina y que sus funcionarios están impresionados con el desempeño del plan económico, “igual que en todo el mundo”.

Finalmente, el ministro reafirmó el compromiso del gobierno por reducir la carga impositiva para los argentinos, tal como lo había anunciado el presidente Javier Milei al cumplirse un año de su gestión. “Estamos trabajando en una reforma tributaria, no en la recaudación, sino en la cantidad de impuestos. La Argentina tiene una cantidad excesiva de impuestos, queremos simplificar todo eso”, afirmó Caputo.

“Estamos apuntando a una reforma tributaria donde no haya más de 6 impuestos a nivel nacional y que haya competencia entre las provincias para generar una baja adicional a raíz de la competencia, permitiendo que cada empresa decida dónde instalarse según lo que le sea más conveniente”, añadió el ministro de Economía.

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