La reciente reducción de la tasa de interés anticipada por el Banco Central ha generado nuevas proyecciones sobre la devaluación del peso
La caída del dólar libre, tanto en su versión blue como en las cotizaciones financieras, ha marcado un giro significativo en el cierre de la semana, lo que parece haber acelerado las decisiones del Banco Central.
Con la reducción de la tasa de interés de referencia, que se anticipó antes de lo esperado, el mercado ahora se enfoca en el ritmo de devaluación del peso, que se prevé podría ajustarse a la baja.
El presidente Javier Milei había señalado que si la inflación se mantenía en niveles similares a los de octubre (2,7%) durante dos meses consecutivos, el ritmo de crawling peg (ajuste diario del dólar oficial) -actualmente en un 2% mensual- podría ser reducido a la mitad.
Según el mandatario, el ajuste mensual del dólar oficial, que al inicio del año sirvió como ancla para las expectativas inflacionarias, se ha transformado en un factor de inercia que contribuye a la “inflación inducida por el programa económico”.
El ajuste mensual del dólar oficial, que funcionó como un ancla para las expectativas inflacionarias al comienzo del año, se ha convertido en un factor de inercia o de inflación inducida por el programa económico (Milei).
Con el índice de variación de precios al consumidor de diciembre que se dará a conocer a mediados de enero, el mercado ha interpretado que cualquier corrección se aplicará a partir de ese momento. Lo mismo se esperaba para el recorte de tasas de interés, que se proyectaba para enero.
No obstante, la autoridad monetaria sorprendió al anunciar una reducción de 3 puntos porcentuales en la tasa de interés, lo que ha llevado a los analistas a prever una moderación en el ritmo de devaluación antes de lo anticipado.
“Es la primera baja de tasas de este BCRA que no termino de entender del todo. Las mediciones privadas de inflación de noviembre son un poco más firmes (2,7%-3%), y esta nueva tasa de política monetaria es real negativa y muy baja en dólares. Pensé que iban a esperar a principios de 2025”, comentó Francisco Mattig, administrador de carteras de Consultatio.
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, explicó que el objetivo de la entidad es mantener tasas pasivas ligeramente por debajo de la inflación y tasas activas levemente por encima. La reciente reducción del 32% nominal anual resulta en una tasa mensual de 2,66%, cumpliendo con esta definición.
La implicancia del nuevo corredor de tasas de interés es que el BCRA prevé que la inflación se ubicó en noviembre en 2,8% o 2,9% (Delphos).
“Habrá que observar si esta decisión altera el equilibrio entre el dólar y la tasa, y puede reducir la tendencia bajista que seguimos observando en los dólares financieros”, advirtió Delphos.
Por ahora, el equipo económico ha sido claro en su postura respecto a la eliminación del cepo. Mientras no haya fondos frescos para fortalecer las reservas, no se levantarán los controles, ni se eliminará la norma que prohíbe operar simultáneamente en el mercado de cambios oficial y financiero.
“No la vamos a eliminar. Es una regulación integral del cepo, parte central del chequeo de información”, afirmó Bausili en una presentación en la Bolsa de Comercio de Córdoba.
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