jueves 27 agosto 2026

El sector energético de Argentina se encuentra en una posición favorable para finalizar el año 2024 con un ingreso neto de divisas que podría superar los USD 5.000 millones, un hito que no se alcanzaba en casi dos décadas. Este notable incremento se atribuye principalmente al auge en la producción de Vaca Muerta, una de las reservas más importantes de petróleo y gas no convencional del mundo.

Expectativas de crecimiento en ingresos

Las proyecciones de consultoras privadas y del propio gobierno indican que el crecimiento de las exportaciones en el sector energético será clave para sostener la economía. Hasta octubre de 2024, la balanza comercial energética mostró un superávit de USD 4.302 millones, en contraste con el déficit de USD 737 millones registrado en el mismo periodo del año anterior. Este cambio radical en la balanza se debe a un aumento significativo en las exportaciones, que alcanzaron los USD 7.995 millones, impulsadas por un récord en la producción.

Además, la reducción en las importaciones de energía, que cayeron casi a la mitad, ha sido posible gracias a la puesta en marcha del gasoducto Perito Moreno, lo que ha permitido sustituir compras de gas natural y Gas Natural Licuado (GNL). Este contexto de producción y exportación robusta es fundamental para el plan económico del presidente Javier Milei, quien busca estabilizar el peso argentino.

Proyecciones para el futuro

Las expectativas para el próximo año son optimistas. Se estima que la balanza comercial del sector energético podría mostrar un saldo positivo de USD 5.404 millones, marcando un nuevo récord. El gobierno tiene la meta de alcanzar al menos USD 5.000 millones en superávit, y algunos analistas sugieren que este número podría acercarse a los USD 10.000 millones en 2025. La consultora G&C Energy Consultants prevé un saldo positivo superior a USD 8.000 millones para el año siguiente.

Vaca Muerta, que alberga la segunda reserva no convencional de gas natural y la cuarta de petróleo a nivel mundial, representa una oportunidad única para Argentina en el contexto de la transición energética global. Las inversiones en este sector son cruciales para aprovechar al máximo estos recursos y contribuir a la estabilidad económica del país.

Iniciativas de inversión y su impacto

Recientemente, se han anunciado varios proyectos que ingresaron al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), diseñado por el gobierno para fomentar la inversión en el sector energético y facilitar la exportación de petróleo y GNL. La firma de acuerdos con países vecinos, como Brasil, para la venta de gas natural también se presenta como una gran oportunidad para incrementar los ingresos por exportaciones.

La inyección de divisas provenientes del sector energético es vista como un motor fundamental para la economía argentina, ayudando a mantener la apreciación del peso y evitando una nueva devaluación. Este flujo adicional de ingresos es esencial para estabilizar las cuentas externas, especialmente en un contexto de alta demanda de divisas, que se espera que aumente con la recuperación económica proyectada para 2025.

En resumen, el sector energético, liderado por la producción en Vaca Muerta, está en camino de cerrar el año con los ingresos en dólares más altos en casi dos décadas, lo que podría tener un impacto significativo en la economía argentina en los próximos años.

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