martes 08 septiembre 2026

La secretaria de Energía, María Tettamanti, confirmó el análisis sobre el futuro de la obra que conecta Vaca Muerta con Buenos Aires

Operarios trabajando en la construcción del gasoducto Néstor Kirchner, en abril de 2023 (REUTERS/Martin Cossarini)

El Gobierno argentino está considerando la privatización de la concesión del Gasoducto Perito Moreno, anteriormente conocido como Gasoducto Presidente Néstor Kirchner, que establece un enlace entre los yacimientos de Vaca Muerta y la ciudad de Buenos Aires. Esta información fue proporcionada por la secretaria de Energía, María Tettamanti, durante una consulta sobre el futuro de esta obra pública, que se inició en la administración de Alberto Fernández y fue finalizada bajo el mandato de Javier Milei.

“Enarsa (Energía Argentina SA) estaba en la lista de empresas a privatizar de la Ley Bases y para privatizarla primero tenés que empezar a desprenderte de los negocios. No tengo ninguna duda de que eso tiene que ser una concesión privada”, afirmó Tettamanti, en respuesta a las declaraciones recientes del ex titular de su cartera, Gustavo Lopetegui, durante la inauguración del evento Energy Day organizado por EconoJournal.

Actualmente, el ducto es propiedad de Enarsa, una empresa estatal, y es operado por Transportadora Gas del Sur (TGS). Esta compañía, controlada por Pampa Energía y la familia Sielecki, presentó recientemente una propuesta de iniciativa privada para aumentar la capacidad de transporte en aproximadamente 14 millones de metros cúbicos diarios.

El Gobierno ha declarado este proyecto como de “Interés Público” mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial. La iniciativa contempla una inversión de USD 500 millones, que podría generar un ahorro de USD 500 millones en importaciones y otros USD 500 millones en subsidios durante los picos de consumo local de gas natural.

Desde TGS explicaron que se llevará a cabo un concurso en el que tanto TGS como otras empresas interesadas podrán presentar ofertas según los parámetros establecidos por el Ministerio de Economía. Dado que TGS fue la que presentó el proyecto, tendrá preferencia en caso de empate con otros oferentes. La empresa estatal Enarsa deberá transferir la operación del gasoducto, al menos parcialmente, a la empresa ganadora.

El proyecto incluye una ampliación de 14 millones de metros cúbicos diarios en la capacidad de transporte de la primera etapa del ex GPNK, que va desde Tratayen (Neuquén) hasta Saliquello (Buenos Aires), con trabajos en cuatro plantas compresoras. Esta fase tendrá un costo aproximado de USD 500 millones y se abrirá a un concurso privado, al que podrán postularse competidores internacionales. Actualmente, el ducto está preparado para transportar 21 millones de metros cúbicos.

Según TGS, esta obra podría reemplazar y complementar la construcción del segundo tramo del ex GPNK, que está previsto desde Saliquello hasta San Jerónimo (Santa Fe), pero a un costo de solo el 15% del estimado para la segunda etapa del ducto, que se sitúa en USD 2.500 millones. Tettamanti aclaró que este proceso “no está en agenda por ahora”.

Además, TGS ha comprometido una inversión de USD 200 millones para otras plantas compresoras y 20 kilómetros de loop (gasoducto paralelo) para alcanzar las áreas de consumo de la Ciudad Autónoma y el Gran Buenos Aires. Esta inversión se realizará, independientemente de si la empresa gana el concurso por la obra de USD 500 millones.

Si se concreta el proyecto, el Gasoducto Perito Moreno podrá transportar alrededor de 35 millones de metros cúbicos diarios de gas desde Vaca Muerta a través del sistema operado por TGS hasta la Transportadora Gas del Norte (TGN), facilitando el suministro al Litoral y al Norte del país, lo que permitiría reducir la dependencia de las importaciones.

Argentina posee en la cuenca neuquina la segunda reserva no convencional de gas natural y la cuarta de petróleo del mundo, lo que brinda al país la oportunidad de aprovechar sus recursos durante la transición energética.

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