Luis Caputo, actual ministro de Economía, participó el pasado viernes en el Congreso de Economías Regionales, celebrado en Corrientes. Durante su intervención, abordó las inquietudes surgidas a raíz de los recientes anuncios sobre la flexibilización de las importaciones.
El ministro intentó calmar las tensiones y reafirmó su compromiso de “equilibrar la cancha” antes de proceder con la apertura económica. Caputo admitió que el actual contexto de costos e impuestos podría crear un entorno desfavorable para la producción local, afectando así el empleo.
“La intención es que la sociedad tenga acceso a mejores productos a precios más bajos. Sin embargo, debemos ser cautelosos en cómo logramos esto. No podemos saltar de un extremo a otro, ya que eso beneficiaría a un sector y sería injusto para las empresas que han estado operando en el país durante años, enfrentando impuestos desproporcionados”, enfatizó Caputo.
El reclamo de las industrias
En la última semana, el sector productivo expresó su preocupación, advirtiendo que una apertura económica en las condiciones actuales podría resultar en el colapso de la producción interna. Las inquietudes aumentaron con la intención del presidente Milei de avanzar hacia un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, especialmente tras la llegada de Donald Trump al poder.
El martes pasado, la Unión Industrial Argentina (UIA) presentó un documento solicitando que se establezca una agenda para mejorar la competitividad de la economía argentina, en paralelo a las medidas de apertura comercial. A las 48 horas, Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), alertó sobre el posible cierre de 25,000 empresas y la pérdida de 300,000 empleos para 2025 si no se restringe el ingreso de productos terminados al país.
Además, el sector agropecuario ha continuado su demanda por una reducción de las retenciones, en un contexto de continua disminución del dólar que afecta la rentabilidad.
“La competencia tiene que ser justa”
Caputo escuchó las preocupaciones y se comprometió a establecer límites, afirmando que “la competencia tiene que ser justa”. Aclaró que los tratados de libre comercio requieren años de negociaciones y que durante ese tiempo se utilizará para reducir impuestos, permitiendo que los empresarios sean más competitivos y puedan competir en un entorno más equilibrado cuando se abra al mundo.
El ministro justificó la decisión de facilitar los envíos de “courier”, asegurando que se trata de montos mínimos que no impactan en la industria. Las compras desde el exterior han aumentado un 4.9%, alcanzando los $6,128 millones, el valor más alto en un año, lo que indica una señal positiva para la reactivación económica. Este saldo positivo ha contribuido a mantener la estabilidad cambiaria.
“Queremos apoyar a la clase media, ya que observamos que muchas personas viajan para adquirir productos en el exterior, lo que implica la fuga de dólares. La idea es ayudar a quienes no pueden viajar a acceder a esos precios”, concluyó el ministro.
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