Se trata de la instalación del buque de licuefacción “Hilli Episeyo”, propiedad de la noruega Golar, en una primera etapa. Los desembolsos llegarán a USD 7.000 millones en los 20 años de vida útil esperada

Southern Energy, actualmente bajo la propiedad de Pan American Energy (PAE) y Golar LNG, ha presentado una solicitud para adherirse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Este proyecto contempla la instalación de una barcaza para la producción de Gas Natural Licuado (GNL) en Argentina, con la intención de comenzar las exportaciones desde 2027, aprovechando el gas de Vaca Muerta. La inversión inicial se estima en USD 2.900 millones durante la próxima década, con un total proyectado de USD 7.000 millones a lo largo de 20 años.
Desde PAE se ha resaltado que este proyecto cumple con los requisitos establecidos en la Ley Bases y el decreto reglamentario 749/2024, lo que le permite ser clasificado como “Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo”. Esto posicionará a Argentina como un nuevo proveedor en un mercado global donde actualmente no tiene participación, generando exportaciones de productos que no se comercializan en mercados internacionales y accediendo a nuevos destinos.
La primera fase del proyecto, que se desarrollará entre 2025 y 2031, incluye la instalación del buque de licuefacción “Hilli Episeyo” en el Golfo de San Matías, Río Negro. Se prevé que esta etapa requiera un desembolso superior a USD 1.650 millones. El barco tiene una capacidad de producción de 11,5 millones de metros cúbicos diarios. La segunda fase, que se llevará a cabo entre 2032 y 2035, implicará una ampliación con un costo estimado de USD 1.250 millones.
PAE y Golar LNG, a través de Southern Energy, están en conversaciones con varias compañías productoras de gas para que se unan al joint venture, incluyendo a la petrolera estatal YPF.
La inversión total en ambas fases alcanzará aproximadamente USD 2.900 millones, con una proyección de casi USD 7.000 millones a lo largo de la vida útil del proyecto. Las condiciones del Golfo San Matías son comparables a las de Kribi, Camerún, donde el “Hilli Episeyo” ha producido más de 8 millones de toneladas de GNL y ha cargado más de 120 buques metaneros.
El proyecto generará más de 600 nuevos empleos directos e indirectos, en su mayoría de origen local, durante la fase de construcción. En la fase operativa, se espera que se creen alrededor de 850 puestos de trabajo. Además, se prevé que más del 50% de los bienes y servicios requeridos provengan de proveedores locales, fomentando así la creación de valor agregado en el país.
Marcos Bulgheroni, CEO de PAE, afirmó que “el RIGI ha fortalecido el marco regulatorio, asegurando estabilidad y promoviendo la seguridad jurídica para las inversiones. Esto es crucial para brindar señales claras a una industria que invierte a largo plazo y para que proyectos como el nuestro se materialicen”.
Este proyecto de GNL es el sexto ingresado al RIGI, que suma inversiones cercanas a USD 8.000 millones, siendo el segundo relacionado con el sector de hidrocarburos. Hasta ahora, otras empresas como Minas Argentinas S.A., Galán Lithium, Posco y YPF Luz han solicitado beneficios bajo este régimen.
Argentina cuenta con la segunda reserva no convencional de gas natural y la cuarta de petróleo a nivel mundial en Vaca Muerta, lo que le brinda la oportunidad de aprovechar sus recursos durante la transición energética. Con el proyecto de PAE y Golar, el país podrá unirse al grupo de naciones exportadoras de GNL, junto a Estados Unidos, Rusia, Qatar y Australia.
YPF también planea construir una planta de licuefacción en Punta Colorada, Río Negro, con el objetivo de exportar GNL a partir de 2031.