
Dubái se consolida como uno de los destinos más elegidos por personas de alto patrimonio en todo el mundo. Según datos de la consultora Henley & Partners, los Emiratos Árabes Unidos inmigrantes millonarios registran una tendencia sostenida de crecimiento, con una inmigración neta de 9.800 individuos de alto poder adquisitivo durante 2025, ubicándose por encima de Estados Unidos, Italia, Suiza y Sudáfrica. Detrás de esta cifra hay una estrategia deliberada de atracción que combina estabilidad, beneficios fiscales, infraestructura de primer nivel y una posición geográfica privilegiada entre Oriente y Occidente.
Ámbito tuvo la oportunidad de participar en una serie de reuniones en Dubái, una metrópolis que se propone duplicar tanto su población como su Producto Bruto Interno en pocos años. A través de conversaciones con funcionarios del Departamento de Economía y Turismo (DET) y con representantes del sector de Real Estate y del Dubai International Financial Center (DIFC), este medio pudo reconstruir los pilares que explican el fenómeno.
Una ciudad construida sobre la inmigración
La inmigración es un rasgo constitutivo de la sociedad emiratí. Según un informe de 2022 del gobierno argentino, la población de los Emiratos Árabes Unidos puede dividirse en tres grandes bloques. Los ciudadanos nativos representan apenas el 11,5% del total, según datos de la agencia Global Media Insight, y cuentan con ingresos promedio elevados. Un segundo grupo, conformado por expatriados de altos ingresos provenientes principalmente del Reino Unido, representa cerca del 10%. El tercero y más numeroso está integrado por trabajadores de ingresos medios y bajos, oriundos mayoritariamente de la India y del sudeste asiático.
En este contexto, un representante del DET señaló que el objetivo central de la gestión es convertir a Dubái en “la mejor ciudad para vivir y trabajar”. Para lograrlo, el emirato monitorea de cerca el crecimiento demográfico: “Antes de la pandemia teníamos 3 millones de personas, hoy 4,8 millones y planeamos llegar a los 7 millones”, detalló el funcionario. La estrategia para alcanzar esa meta se apoya en cuatro ejes fundamentales.
Los cuatro factores que explican el atractivo para los millonarios
Desde M/HQ, empresa especializada en servicios corporativos, estructuración de patrimonios y asesoría legal para familias e individuos de alto patrimonio, identificaron los cuatro “drivers” principales que hacen de Dubái un destino preferido por quienes buscan relocalizarse con su capital. La combinación de estos factores convierte a los Emiratos Árabes Unidos inmigrantes millonarios en un binomio cada vez más presente en los análisis de movilidad de riqueza global.
1. Estabilidad económica y política
Los Emiratos Árabes Unidos aparecen sistemáticamente en los primeros puestos de los rankings internacionales de estabilidad económica y competitividad. Como resultado de esa solidez, Dubái ocupa el sexto lugar entre los centros de riqueza con mayor crecimiento en el mundo, por detrás de Shenzhen, Scottsdale, Bengaluru, West Palm Beach y Hangzhou. Esta previsibilidad institucional es uno de los argumentos más valorados por quienes deciden trasladar su residencia y sus activos a la región.
2. Privacidad en los registros corporativos
El Dubai International Financial Center, considerado el séptimo centro financiero más importante del mundo según el Índice Global de Centros Financieros del Z/Yen Group, no exige información personal sobre el apoderado de una compañía, los miembros del consejo directivo ni los beneficiarios finales. Esta política de discreción resulta especialmente atractiva para personas y familias con estructuras patrimoniales complejas que buscan operar con un nivel reducido de exposición pública.
3. Ubicación geográfica estratégica
El representante del DET subrayó que Dubái tiene “una responsabilidad como punto de conexión entre las distintas partes del mundo”. La ciudad funciona como un nodo logístico y financiero que articula flujos comerciales entre Asia, Europa y África. Esta posición central, combinada con inversiones sostenidas en infraestructura aeroportuaria, portuaria y tecnológica, la convierte en una plataforma operativa de primer orden para empresas y familias con intereses globales.
4. Beneficios fiscales de alto impacto
Uno de los argumentos más contundentes es la ausencia de impuesto a las ganancias sobre las personas físicas. El impuesto corporativo, por su parte, es de apenas el 9%, un porcentaje considerablemente bajo en comparación con los estándares de Europa occidental o América Latina. Este régimen fiscal diferenciado representa un incentivo directo para individuos y empresas que buscan optimizar su carga tributaria dentro de un marco legal sólido y reconocido internacionalmente.
Una percepción desactualizada que empieza a cambiar
Desde M/HQ advirtieron que tanto en América Latina como en Europa persisten percepciones desactualizadas sobre los Emiratos Árabes Unidos y el mundo árabe en general. Según sostienen, el país ha transformado profundamente su perfil cultural y social en los últimos diez a veinte años, avanzando hacia una mayor apertura, una convivencia más fluida con comunidades expatriadas, mejoras significativas en educación y un dominio creciente del inglés como lengua de negocios.
Este cambio de imagen, combinado con los cuatro factores descritos, refuerza el posicionamiento de los Emiratos Árabes Unidos inmigrantes millonarios como una de las tendencias más relevantes en la geopolítica de la riqueza global. El plan de expansión del DIFC, que contempla la construcción de más de 160 hectáreas adicionales para 2040, con el 44% destinado a oficinas, el 35% a residencias y el resto a hoteles, comercio y recreación, es la expresión más concreta de esa ambición: “No será solo un centro financiero; será una nueva ciudad dentro de Dubái”, afirmaron sus directivos.
Un destino que mira al futuro con metas concretas
La capacidad de Dubái para atraer talento, capital y familias de alto patrimonio no responde a la casualidad. Es el resultado de una política de Estado sostenida, que combina incentivos fiscales, infraestructura de clase mundial, estabilidad institucional y una narrativa de ciudad global abierta a la diversidad. Los números respaldan esa visión: el emirato lidera el ranking mundial de inmigración neta de individuos de alto patrimonio, dejando atrás a economías desarrolladas de larga tradición como Estados Unidos o Suiza. En ese escenario, la pregunta ya no es por qué los millonarios eligen Dubái, sino cuántos más lo harán en los próximos años.
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