jueves 15 octubre 2026

 

tasas de interés

El mercado de bonos de Estados Unidos volvio a imponer su ley en el cierre de septiembre de 2026. Mientras el secretario del Tesoro, Scott Bessent, intentaba mantener el control de la curva de rendimientos, los inversores respondieron con ventas masivas que empujaron las tasas de interés a niveles que no se veian desde hace tiempo. La pregunta que resuena en los pasillos de Wall Street es tan simple como inquietante: quien manda realmente aqui.

La curva de rendimientos se mueve sola

En el lapso de apenas unos dias, la curva de bonos del Tesoro estadounidense se desplazo al alza en un cuarto de punto porcentual, y en algunos tramos incluso un poco mas. Si se considera que desde el inicio del conflicto con Iran la suba ya acumulaba un punto porcentual completo, el cuadro resulta preocupante. La Fed conducida por Kevin Warsh tardo un trimestre y medio en subir la tasa overnight un cuarto de punto. El mercado secundario lo hizo en una exhalacion, sin pedirle permiso a nadie.

El economista y columnista Jose Siaba Serrate analiza esta dinamica a traves de un dialogo ficticio con el personaje Gordon Gekko, en una columna publicada en Ambito. El intercambio refleja con precision la tension que vive hoy el mercado de renta fija norteamericano: por un lado, las intenciones declaradas del Tesoro; por el otro, la voluntad implacable de los bond vigilantes, esos inversores que castigan con ventas cualquier percepcion de politica fiscal irresponsable o de inflacion no controlada.

El operativo de Bessent y sus limites

Bessent no estuvo inactivo. El Tesoro llevo adelante recompras de emisiones antiguas de deuda, tal como habia prometido, con el objetivo de mejorar la liquidez en el segmento largo de la curva y reducir los spreads entre bonos viejos y nuevos. En terminos tecnicos, cumplio lo anunciado. En terminos de resultado de mercado, el impacto fue marginal: toda la curva siguio moviendose hacia arriba de todas formas, con una vehemencia que el propio funcionario queria evitar.

La semana previa habia sido un verdadero tantrum: una puñalada de veinte puntos basicos en dos dias. Lejos de calmarse, el movimiento tomo nuevo impulso en los dias siguientes. La advertencia del secretario del Tesoro resulto insuficiente para contener la presion vendedora. Los bond vigilantes, como alguna vez los definiera James Carville, el estratega de campana de Bill Clinton, son quienes en definitiva definen el rumbo cuando la politica fiscal o monetaria no convence.

La economia real como combustible de la suba

El detonante inmediato de la ultima escalada fue la publicacion del informe PMI, que mostro una economia estadounidense acelerando a toda velocidad. La reaccion del mercado fue instantanea: los rendimientos se dispararon sin vacilar. Detras de esa fortaleza economica se percibe la expansion de la inteligencia artificial, que sigue traccionando inversion, empleo y demanda agregada a un ritmo que sorprende incluso a los analistass mas optimistas.

En ese contexto, las tasas de interés mas elevadas son casi una consecuencia logica. Cuando la economia crece a toda marcha, el mercado exige mayor retribucion por prestar dinero a largo plazo. No hay forma de evitarlo sin que algo ceda, ya sea el crecimiento, la inflacion o la credibilidad de la politica monetaria.

Iran, la IA y las apuestas de alto riesgo

La situacion se complica por una serie de decisiones politicas que potencian la incertidumbre. La administracion Trump rechazo una oferta de tregua presentada por Teheran y, segun el analisis de Siaba Serrate, tampoco parece dispuesta a resolver el conflicto antes de las elecciones del 3 de noviembre. Esa postura mantiene presionados los precios de la energia, lo que a su vez alimenta expectativas inflacionarias y, con ellas, mayor presion sobre las tasas de interés.

A eso se suma el rechazo de Trump a la propuesta de Dario Amodei de Anthropic de desacelerar la expansion de la inteligencia artificial por razones de seguridad, una iniciativa que contaba con el respaldo de Sam Altman y Elon Musk. La apuesta por el crecimiento sin frenos, en todos los frentes, tiene un costo que el mercado esta comenzando a cobrar de manera muy concreta.

Que le queda por hacer a Bessent

La columna plantea si el secretario del Tesoro tiene aun capacidad de maniobra. La respuesta es matizada. Bessent dispone de una caja de casi un billon de dolares depositada en la Fed, lo que le permite dejar de colocar deuda en el mercado si la situacion lo amerita, una herramienta similar a la que se usa durante un cierre parcial del gobierno. Tambien podria reducir el tamaño de las emisiones de largo plazo, e incluso eliminar la colocacion a 20 anos, concentrando la liquidez en los tramos de 10 y 30 anos.

Si ese movimiento coincide con un acuerdo diplomatico con Iran que descomprima los precios del petroleo, podria generarse un punto de inflexion relevante. Hay fondos e instituciones que ya estan acumulando posiciones en bonos con rendimientos superiores al 5%, lo que podria dar sustento a una recuperacion de precios si el contexto acompana.

El rol de la Fed y la credibilidad en juego

Sin embargo, para que cualquier intervencion del Tesoro sea sostenible en el tiempo, la Fed de Warsh debe confirmar su independencia y su capacidad de proveer un anclaje nominal creible. La cancelacion de la forward guidance dejo un vacio que la volatilidad del mercado de bonos no puede reemplazar. En momentos de ebullicion, los mercados tienden a correr el arco cada vez mas lejos. Y si algo se rompe, la caida puede ser igual de brusca en sentido contrario.

La politica monetaria no puede quedar a la merced de esos vaivenes. Su reputacion y su eficacia dependen de senales claras y sostenidas. La pregunta de fondo sigue siendo la misma: en un escenario donde las tasas de interés escalan sin que ningun actor institucional logre contenerlas, quien tiene realmente el control del tablero financiero global.

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