viernes 18 septiembre 2026

 

inflación

El dato de inflacion de agosto en Estados Unidos elimino la ultima excusa que tenia Kevin Warsh, el nuevo chairman de la Reserva Federal, para mantener las tasas sin cambios. Con una inflacion nucleo que subio 0,3% y una super-nucleo que salto 0,5%, el escenario se complico aun mas justo antes de la reunion del martes y miercoles de la Fed. Los mercados, que ya venian golpeados por una semana dificil, reaccionaron con un rally de alivio el viernes, apostando a que esta vez Warsh si movera el dial.

Una semana tumultuosa para los mercados y la politica monetaria

La semana que termino fue, en palabras del analista Jose Siaba Serrate, “una lluvia torrencial de males”. Las tasas largas se mantuvieron bajo presion, el petroleo Brent subio casi 9% y rozando los 110 dolares por barril cerro el viernes por debajo de 105. El mercado de bonos funciono como una caja de resonancia de todo ese caos, y la tasa a diez anos araño el 5% llegando a subir 18 puntos base en la semana.

En ese contexto, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ejecuto la primera recompra de deuda de largo plazo, un mecanismo que habia anunciado como soporte para los bonos del Tesoro. Sin embargo, la reaccion del mercado fue fria: primero la vio como insuficiente, luego como desproporcionada. El salvavidas llego, pero no alcanzo para calmar las aguas.

El petroleo como factor desestabilizador

El verdadero motor del caos no fue la politica monetaria sino el conflicto en el Golfo Persico. La estrategia de Washington para aislar economicamente a Iran, bautizada Operacion Paria Economico, produjo consecuencias no previstas. El oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita quedo inutilizado por ataques de milicias iraquies. En Yemen, los rebeldes hutíes tomaron el puerto de Mokha y la isla de Perim, controlando de hecho el estrecho de Bab el Mandeb. Los avances estrategicos de Iran en 36 horas fueron calificados de “impresionantes” incluso por observadores criticos de Teheran.

La noticia de una posible mediacion china entre Washington y Teheran, sumada a una reunion de urgencia entre los paises del Consejo Consultivo del Golfo y las autoridades iranies, hizo retroceder el precio del barril cinco dolares el viernes. Eso fue suficiente para que repuntaran bonos, acciones y se moderara la presion sobre los mercados de credito. El petroleo, en definitiva, sigue siendo el termometro que todo lo condiciona.

Warsh y el dilema de la tasa: cuanto costo la demora

En julio, Kevin Warsh ya habia enfrentado un momento critico. Tres miembros disidentes dentro de la Fed propusieron una suba de tasas preventiva y el chairman la bloqueo. Uno de los disidentes argumento con claridad: “Una accion modesta ahora reduciria la probabilidad de tener que tomar medidas mas drasticas mas adelante”. Warsh no pudo rebatir ese argumento en 45 minutos de conferencia de prensa. La debilidad de esa postura quedo expuesta y los mercados respondieron con un alza de medio punto en las tasas largas.

En Jackson Hole, el chairman admitio que la Fed tenia trabajo por hacer si las presiones inflacionarias persistian. El dato de agosto confirmo esa persistencia. Ahora, los futuros del CME asignan un 87% de probabilidades a una suba de un cuarto de punto en la reunion de esta semana. Los economistas de Wall Street son mas cautos, pero el mercado ya aposto a favor.

Una inflacion que no da tregua

La inflacion de agosto no fue un numero catastrofico en terminos absolutos, pero si en terminos politicos y de credibilidad. La medicion general se mantuvo en +0,4%, pero la inflacion nucleo supero en una decima a la de julio. Ese matiz, aparentemente menor, tiene consecuencias enormes para la Fed. Significa que las presiones de precios no ceden, que la mejora de junio y julio fue transitoria y que la estrategia de “esperar y ver” ya no tiene sustento tecnico.

En ese marco, la inflacion se convierte en el eje central del debate: no solo economico, sino tambien politico. La presion de la administracion Trump sobre la Fed, la designacion de Warsh en reemplazo de Powell, la disputa por la independencia del banco central, todo confluye en este momento. Y la inflacion, lejos de bajar la guardia, sigue marcando la agenda.

Bessent, los bonos y dos guerras que no se pueden ganar

El secretario Bessent se encuentra atrapado entre dos frentes. Por un lado, la situacion en Iran y el Golfo, donde la ofensiva economica de Washington produjo el efecto contrario al buscado, fortaleciendo la posicion de Teheran y elevando el precio del petroleo. Por el otro, la Fed y la independencia monetaria, donde la imposicion de Warsh al frente de la institucion genero mas incertidumbre que confianza.

Los bonos del Tesoro son, en la grafica descripcion del analista, “el jamon del sandwich”: atrapados entre dos operaciones que salieron mal. Si el conflicto en el Golfo se modera, las tasas largas podrian ceder. Si la Fed sube un cuarto de punto esta semana, la inflacion podria empezar a recibir la respuesta que los mercados esperan. Ninguna de las dos cosas es segura. Pero ambas son necesarias.

El rol de la inteligencia artificial en el crecimiento

Hay un elemento que evito que la situacion fuera peor: el dinamismo del sector tecnologico, en particular el impulso de la inteligencia artificial, que sostuvo el crecimiento economico y evito que el shock energetico derivara en una recesion. Sin ese factor, el cuadro seria de estanflacion pura. Con el, la economia crece, pero la inflacion sigue por encima del 3%, lo que de todas formas exige una respuesta de politica monetaria mas firme.

Lo que viene: la semana mas importante del ano para la Fed

La reunion de la Fed del martes y miercoles es, probablemente, la mas importante del ano. Warsh tiene ante si una decision sin retorno: actuar con determinacion y subir las tasas, o volver a ceder y perder lo que le queda de credibilidad como halcón anti-inflacionario. Los mercados ya descontaron el movimiento. Los operadores de bonos lo esperan. Los economistas de Wall Street quieren verlo antes de creerlo.

Lo que esta claro es que la inflacion ya no da excusas. Los datos hablan por si solos. Y Warsh, si quiere que su gestion sea recordada como la de alguien que puso orden en la casa, tendra que armarse de coraje y mover la tasa. El costo de no hacerlo, como demostro julio, es mas alto que el de hacerlo.

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