
Una iniciativa impulsada por el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, junto al presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, podria generar un giro significativo en la politica financiera del pais. La propuesta, centrada en modificar las normas de liquidez bancaria, tendria consecuencias directas sobre el mercado de deuda soberana y sobre la capacidad crediticia del sistema financiero. Pero lo que mas llama la atencion es quienes serian los principales ganadores: un grupo reducido de bancos estadounidenses con posiciones especialmente favorables para aprovechar los cambios regulatorios.
El diagnostico: perdidas no realizadas en el sistema bancario
El punto de partida del debate es un dato que, en otros momentos, habria sacudido con fuerza a los mercados. Segun el informe trimestral de la Corporacion Federal de Seguro de Depositos (FDIC), las perdidas no realizadas en valores bancarios ascendian a 326.700 millones de dolares al cierre del segundo trimestre de 2026. Aunque esa cifra es inferior al maximo historico de 688.000 millones alcanzado en 2023, sigue representando una presion considerable sobre los balances del sector.
Fue el analista Steve Goldstein, de MarketWatch, quien advirtio sobre la conexion entre este dato y la estrategia que estaria elaborando el binomio Bessent-Warsh. En base a un estudio de la firma Citrini Research, Goldstein explico de que manera una reforma de las normas de liquidez podria servir como herramienta para reducir las tasas de interes a largo plazo y, al mismo tiempo, aliviar la situacion de los bancos estadounidenses con mayores posiciones en bonos del Tesoro.
Como funciona la propuesta de Bessent
La iniciativa del secretario del Tesoro consiste en permitir que la capacidad de financiacion disponible para los bancos a traves de la ventanilla de descuento de la Reserva Federal compute dentro de sus requisitos de cobertura de liquidez. En terminos practicos, esto significaria que las entidades podrian mantener menos efectivo inmovilizado, otorgar mas credito y aumentar sus compras de deuda publica.
Citrini Research estima que la capacidad adicional liberada por esta modificacion regulatoria podria situarse entre 500.000 millones y un billon de dolares, un monto equivalente a entre el 1,5% y el 3% del PIB nominal de Estados Unidos. Se trata de una cifra con potencial para alterar de forma sustancial la dinamica del mercado de bonos soberanos.
Cuales son los bancos estadounidenses mejor posicionados
Segun el analisis de Citrini Research, cuatro entidades serian las principales beneficiarias de esta eventual reforma. Los bancos estadounidenses identificados como los mas favorecidos son Bank of America, US Bancorp, Truist Financial y Capital One Financial. Estas instituciones cuentan con posiciones de liquidez que les permitirian aprovechar al maximo la nueva capacidad generada por el cambio regulatorio.
En el extremo opuesto, el informe senala a Flagstar, Western Alliance Bancorp y Banc of California como entidades que obtendrianun beneficio comparativamente menor. Aun despues del eventual cambio normativo, estas instituciones continuarian presentando posiciones de liquidez mas ajustadas, lo que limitaria su capacidad de expansion crediticia y de compra de deuda soberana.
El rol de la Reserva Federal en la estrategia
La propuesta de Bessent no opera en el vacio. Warsh, por su parte, defundio ante el Congreso una reduccion tanto del tamano como de la duracion de la cartera de bonos del banco central. Ademas, encargo al ex gobernador Jeremy Stein la conduccion de un grupo de trabajo sobre el balance de la institucion, lo que sugiere que la coordinacion entre el Tesoro y la Fed es mas profunda de lo que se habia anticipado publicamente.
Segun Citrini, el resultado de esta estrategia combinada seria un escenario en el que la Reserva Federal reducira su balance, los bancos compraran mas letras del Tesoro, el gobierno emitira mas deuda a corto plazo en detrimento de los bonos largos, y la deuda de larga duracion se volvera progresivamente mas escasa. Esa escasez, en teoria, favoreceria una suba en el precio de los bonos largos y una caida de sus rendimientos, que es precisamente el objetivo declarado de la iniciativa.
Riesgos y estrategia de cobertura
Sin embargo, Citrini Research no presenta el plan como una apuesta sin riesgos. La firma duda de que la coordinacion entre Bessent y Warsh pueda sostenerse sin dificultades en el mediano y largo plazo. Por eso, junto a la recomendacion de apostar por un aplanamiento de la curva de rendimientos, mantiene posiciones favorables al oro y bajistas sobre el dolar como cobertura frente a los escenarios adversos.
En concreto, la estrategia recomendada por Citrini implica apostar a que la rentabilidad del bono estadounidense a 30 anos descienda mas que la del bono a cinco anos, al menos hasta noviembre. Una apuesta que, si se materializan las condiciones descritas, podria resultar muy rentable para quienes la adopten a tiempo.
Un momento clave para el sistema financiero de Estados Unidos
Lo que esta en juego es mucho mas que un ajuste tecnico a las normas de liquidez. La confluencia entre la politica del Tesoro, la estrategia de la Fed y el posicionamiento de los bancos estadounidenses configura un escenario de potencial reacomodamiento estructural del mercado de deuda. Si el plan avanza, el impacto se sentira tanto en las hojas de balance de las entidades financieras como en el costo de financiamiento del gobierno federal, con consecuencias que van mucho mas alla de Wall Street.
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