
Desde que Javier Milei asumio la presidencia a fines de 2023, la Argentina transita una profunda transformacion de su esquema fiscal. El conjunto de decisiones tomadas en materia impositiva durante los cuatro anos de mandato implicaria una cesion de recursos equivalente al 4,7% del Producto Bruto Interno (PBI). Esto surge de un analisis elaborado por el economista Nadin Argañaraz, quien cuantifico el impacto neto de cada una de las modificaciones introducidas en los principales tributos nacionales. Los cambios tributarios implementados por la gestion libertaria configuran, en terminos agregados, la mayor transferencia de ingresos del Estado al sector privado en decadas recientes.
Un esquema que ganaba y perdia al mismo tiempo
El informe revela que no todas las decisiones apuntaron en la misma direccion. Algunas reformas generaron ingresos adicionales para el fisco, mientras que otras provocaron una retraccion significativa de la recaudacion. El resultado neto de esa convivencia es lo que define el costo fiscal total acumulado del periodo.
Los tributos que sumaron recaudacion
Durante el primer trienio 2024-2026, tres modificaciones aportaron recursos adicionales de manera sostenida. En conjunto, estos incrementos representaron el 1,51% del PBI:
El impuesto a los Combustibles liquidos explico el 55% del total de ingresos derivados de reformas, equivalente al 0,83% del PBI. El Impuesto a las Ganancias para personas humanas, restituido tras su controvertida eliminacion en el tramo final del gobierno anterior, aporto un 36% del incremento total, representando el 0,54% del PBI. El Monotributo impositivo completo el cuadro con el 9% restante, sumando 0,14% del PBI.
Los tributos que redujeron los ingresos del Estado
Sin embargo, ocho impuestos generaron una caida de recaudacion que supero ampliamente esos aportes, acumulando una baja de 4,48% del PBI. El Impuesto PAIS fue el principal factor de perdida fiscal: su eliminacion explico el 43% de la caida total, con un impacto de 1,90% del PBI. Los Derechos de exportacion, es decir las retenciones, aportaron el 19% de la baja acumulada, equivalente a 0,87% del PBI. Bienes Personales represento el 18% del costo fiscal por reducciones, con 0,78% del PBI. El IVA, a traves de la restitucion de certificados de exclusion de percepciones en Aduana, genero un costo de 0,50% del PBI. El resto de la caida se distribuyo entre impuestos internos, derechos de importacion, el Impuesto a la Transferencia de Inmuebles y la creacion del Fondo de Asistencia Laboral.
El costo acumulado al tercer ano de gestion
Hacia finales de 2026, el saldo de los tres primeros anos consolida un costo fiscal directo del 3% del PBI. Esta cifra refleja con claridad el caracter asimetrico de los cambios tributarios aplicados: las perdidas de recaudacion superan con holgura las ganancias obtenidas por las reformas que incrementaron los ingresos fiscales. El Estado resigno recursos en una magnitud que no tiene precedentes inmediatos en la historia tributaria reciente del pais.
Proyeccion hacia el final del mandato: 4,7% del PBI
Para el ano 2027, las estimaciones indican que el costo fiscal anual alcanzara el 1,77% del PBI, profundizando la tendencia en 0,16 puntos porcentuales respecto de 2026. Los principales factores que explican ese incremento son la plena implementacion del Fondo de Asistencia Laboral, mediante la reduccion de contribuciones patronales, y el efecto remanente de la reforma en Bienes Personales.
Una transferencia historica al sector privado
Al termino del periodo de cuatro anos, el impacto tributario neto acumulado dejara en manos del sector privado una cifra equivalente al 4,7% del PBI nacional. Desde la perspectiva del gobierno, esta es una consecuencia deseada de la desregulacion fiscal y del achicamiento del Estado. Desde la optica de quienes advierten riesgos fiscales, el dato alimenta la preocupacion por la sostenibilidad de las cuentas publicas a mediano plazo.
Los cambios tributarios que definen la gestion Milei no se pueden leer de manera aislada: forman parte de una estrategia mas amplia que combina ajuste del gasto, desregulacion y reduccion de la presion impositiva sobre determinados sectores. El debate sobre si esa estrategia es sustentable a largo plazo sigue abierto, y los numeros del proximo ano electoral seran determinantes para evaluarla.
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