jueves 27 agosto 2026

 

expectativas económicas

Las expectativas económicas de los argentinos volvieron a deteriorarse en agosto y alcanzaron uno de sus peores registros de los últimos años. Una encuesta realizada por Opina Argentina sobre 1.507 casos relevados entre el 7 y el 11 de agosto en todo el país reveló que el 60% de los consultados considera que su situación personal empeorará durante los próximos meses, lo que representa un aumento de siete puntos porcentuales respecto de julio. El nivel de pesimismo registrado es el más alto desde el final del gobierno de Alberto Fernández.

El relevamiento evidencia que el malestar dejó de ser una percepción coyuntural para instalarse como un rasgo persistente de la opinión pública. La estabilización de algunas variables macroeconómicas todavía no logra traducirse en una mejora concreta de la vida cotidiana de los hogares, lo que explica en buena medida la profundidad del deterioro registrado.

Un pesimismo que atraviesa todas las franjas políticas

El deterioro de las expectativas económicas no se limita a quienes se oponen al Gobierno. Según el mismo estudio, seis de cada diez votantes de Javier Milei y Patricia Bullrich en las elecciones de 2023 también consideran que su situación personal empeorará en los próximos meses. El dato constituye una señal clara de desgaste de la tolerancia social frente al programa económico oficial, independientemente de la afinidad política de cada sector de la población.

La brecha entre los indicadores macroeconómicos y la percepción de los hogares se convierte así en uno de los principales desafíos políticos que enfrenta la administración de Milei. Mientras el Ejecutivo sostiene que el orden fiscal y la reducción de la inflación sientan las bases de una recuperación, una proporción creciente de la ciudadanía no percibe esa mejora en sus ingresos ni en su capacidad de ahorro.

El empleo desplaza a la inflación como principal preocupación

Un cambio significativo que muestra la encuesta es el corrimiento del eje del debate económico. El desempleo se posicionó como el principal problema que los argentinos esperan que resuelva el Gobierno, con el 36% de los encuestados ubicándolo en primer lugar. Le siguen la corrupción con el 32%, la inflación con el 11% y la inseguridad con el 9%.

El temor a perder el empleo también se extendió al interior de los hogares. El 64% de los consultados manifestó preocupación ante la posibilidad de que algún integrante de su familia pierda su trabajo durante los próximos meses. La discusión pública se aleja de manera cada vez más marcada de la inflación y se concentra en el empleo, los ingresos y el poder de compra real de los salarios.

Casi la mitad de los hogares no llega a fin de mes

La percepción negativa sobre el futuro convive con una situación financiera ajustada en el presente. El 48% de los encuestados afirmó que no logra llegar a fin de mes. Solo el 18% aseguró haber podido ahorrar durante el último mes, mientras que el 32% restante alcanzó a cubrir sus gastos básicos sin generar ningún margen de ahorro.

La falta de capacidad de ahorro también se refleja en las decisiones de consumo. El 62% considera que no es un buen momento para comprar electrodomésticos, y el 75% afirmó que no realizó gastos vinculados con actividades de esparcimiento, como cine, teatro o salidas a comer, durante el ultimo mes. La percepción negativa sobre la economía no queda, entonces, circunscripta a las expectativas sobre el futuro: impacta de manera directa sobre las decisiones concretas de las familias en el presente.

Sin optimismo en inflacion ni en el dolar

El informe también registra un deterioro en lo que respecta a las expectativas sobre la dinámica de los precios. El 55% de los argentinos cree que la inflación se acelerará durante los próximos meses, mientras que apenas el 22% espera una reducción. El 63% respondió, además, que el Gobierno de Milei no está solucionando el problema inflacionario, frente a un 34% que sí percibe una mejora en ese frente.

El dólar tampoco escapa al escenario de incertidumbre. El 57% de los encuestados espera que la cotización del dolar aumente en los próximos meses, en tanto que un 32% cree que permanecerá estable. La combinación de una inflación que se percibe lejos de resolverse y un tipo de cambio que se anticipa al alza refuerza el clima de cautela generalizado.

La brecha entre la macroeconomia y el bolsillo

El informe pone de manifiesto una de las tensiones centrales del momento económico argentino: la distancia entre la estabilización de algunas variables agregadas y la realidad concreta de los hogares. Las expectativas económicas negativas se retroalimentan con una situacion financiera ajustada, un mercado laboral que genera incertidumbre y un consumo que se retrae ante la falta de confianza en el futuro.

El resultado es un escenario en el que seis de cada diez argentinos anticipan un deterioro de su situacion personal, casi la mitad no logra llegar a fin de mes y el empleo se consolida como la preocupacion mas urgente de la ciudadania. El desafio para el Gobierno consiste en lograr que la estabilizacion macroeconomica comience a traducirse en mejoras tangibles para las familias, antes de que el nivel de pesimismo se profundice aun mas.

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