
La balanza comercial argentina cerró julio de 2026 con un superávit comercial de u$s2.115 millones, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El resultado implica una mejora de u$s1.208 millones respecto al mismo mes del año anterior, cuando el saldo había sido de u$s907 millones. Con este dato, Argentina acumula 32 meses consecutivos con balance comercial favorable, una racha que consolida la oferta de divisas en el mercado cambiario y sostiene uno de los pilares del esquema macroeconómico vigente.
Sin embargo, el análisis mensual presenta una imagen más compleja. En términos desestacionalizados, las exportaciones retrocedieron 4,9% frente a junio, mientras que las importaciones cayeron 4,5%. El intercambio comercial global alcanzó los u$s15.593 millones, un 6,7% más que un año atrás, pero el saldo resultó inferior a los u$s2.235 millones registrados el mes previo.
Las exportaciones crecieron en valor, pero casi todo lo explican los precios
Las ventas al exterior totalizaron u$s8.854 millones, con un crecimiento interanual del 14,1%. No obstante, la composición de ese avance resulta llamativa: los precios explican 12,4 puntos porcentuales de esa suba, mientras que las cantidades aportaron apenas 1,5%. En términos prácticos, Argentina vendio mas en dolares, pero no necesariamente mas en volumen fisico.
La energía, el motor excluyente del crecimiento en cantidades
El sector de Combustibles y Energía fue el único rubro que mostró crecimiento en cantidades a escala significativa. Sus exportaciones avanzaron 97,8% interanual hasta los u$s1.506 millones, con un aumento del 67,6% en volumen. El petróleo crudo lideró ese desempeño con ventas por u$s1.020 millones. Según el economista Federico Bernini, del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), el sector energético explicó cerca del 68% del incremento interanual total de las exportaciones de julio, unos u$s744 millones adicionales sobre una mejora global de u$s1.093 millones.
Detrás de este avance se encuentra el crecimiento sostenido de Vaca Muerta. La producción nacional de petróleo crudo alcanzó en junio un récord de 914.900 barriles diarios, con la formación neuquina aportando ya alrededor del 70% del total. La mayor producción, combinada con la expansión de infraestructura logística, permite simultáneamente reducir importaciones energéticas y ampliar las ventas al exterior, un doble efecto que impacta favorablemente sobre el superávit comercial.
Otros sectores con desempeño dispar
Fuera de la energía, las carnes, la pesca y los vehículos mostraron dinamismo exportador. En el caso de la carne vacuna, los envíos hacia Estados Unidos crecieron 185% en volumen y 243% en valor durante el primer semestre, y el cupo adicional del tercer trimestre se agotó en la primera semana de julio. En el sector automotor, las exportaciones de vehículos crecieron con fuerza y las ventas hacia Brasil avanzaron 26% interanual, aunque este dato convive con una caída del 16% en la producción nacional y del 31,9% en las ventas mayoristas al mercado interno.
En cambio, las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) subieron 4,9% en valor pero cayeron 7,2% en cantidades, mientras que los Productos Primarios retrocedieron 0,6%. La baja en este ultimo rubro estuvo muy influida por una caida del 73,7% en las exportaciones de porotos de soja, aunque ese descenso refleja principalmente una normalización frente a la base elevada de 2025, cuando la reducción transitoria de retenciones adelantó ventas. Tambien mostraron debilidad los vinos, los farmaceuticos y los alimentos elaborados.
Las importaciones cayeron en cantidades y generan interrogantes sobre la inversión
Del lado de las compras externas, las importaciones totalizaron u$s6.739 millones, con una baja interanual del 1,7%. La caída fue enteramente explicada por las cantidades, que retrocedieron 9,2%, mientras que los precios subieron 8,4%. Este comportamiento contribuyó a sostener el superávit comercial en niveles elevados, pero la composición de esa caída genera dudas sobre la dinámica de la inversión.
Bienes de capital: la señal de alerta en las importaciones
Bernini señaló que la fuerte reducción en las cantidades importadas de bienes de capital, cercana al 13%, y de sus piezas y accesorios, con una baja en torno al 23%, constituye uno de los puntos mas preocupantes del informe. Ambos rubros están estrechamente vinculados a la inversión productiva, por lo que su caída puede anticipar una moderacion en la capacidad de expansion de la actividad economica en los proximos trimestres. La consultora Abeceb tambien destacó que la mejora de los terminos del intercambio, del 3,7% interanual, ayudó a sostener el valor exportado pese al escaso crecimiento de los volumenes.
Perspectivas: sostenibilidad del saldo y nuevos motores exportadores
El superávit comercial acumula mas de dos anos de resultados favorables, pero el interrogante que domina el debate entre los economistas es cuanto tiempo podra mantenerse en estos niveles si la actividad economica recupera dinamismo y las importaciones vuelven a crecer. La respuesta dependera, en buena medida, de si la oferta exportadora logra sumar nuevos sectores al impulso que hoy lidera la energia. Señales como el crecimiento de las exportaciones de carne, vehículos y algunos productos agroindustriales sugieren que la diversificación avanza, aunque de forma gradual y con desempeños dispares segun el rubro. El resultado de julio confirma que la balanza comercial argentina sigue siendo uno de los equilibrios mas solidos del panorama economico actual, aunque su sostenimiento en el mediano plazo requerira que el crecimiento en cantidades acompañe la favorable evolucion de los precios internacionales.
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