
El gobierno chino se apresta a lanzar un conjunto de medidas de política económica orientadas a sostener el crecimiento interno. El viceministro de Hacienda, Liao Min, confirmó que los estímulos fiscales China incluirán tanto instrumentos financieros como presupuestarios, con el objetivo central de dinamizar la demanda interna y compensar la desaceleración que viene registrando la segunda economía del mundo en los últimos meses.
El anuncio del viceministro de Hacienda
Liao Min anticipó que su país activará medidas adicionales de política fiscal durante la segunda mitad del año, en coordinación con el banco central y los entes reguladores financieros. El funcionario subrayó que China mantendrá la continuidad y la estabilidad de sus políticas macroeconómicas, planificando y asignando los recursos fiscales con una perspectiva de largo plazo.
En declaraciones a los medios, Liao destacó que una proporción mayor del gasto público se destinará directamente a los hogares y al consumo. Este punto resulta clave, ya que uno de los principales desafíos que enfrenta la economía china en la actualidad es la debilidad de la demanda interna, que no logra compensar las presiones externas derivadas de las tensiones comerciales y la moderación de las exportaciones.
Coordinación entre política fiscal, monetaria e industrial
El viceministro también indicó que el gobierno ajustará de manera más estrecha sus políticas fiscal, monetaria e industrial, optimizando los instrumentos de gestión económica en función del escenario global. Si bien prefirió no ofrecer cifras concretas sobre el volumen del paquete, dejó en claro que las acciones serán concretas y estarán articuladas con el banco central y los reguladores financieros.
Por su parte, el banco central chino señaló que sostendrá una política monetaria flexible y acelerará las medidas prácticas según sea necesario, aunque sin anunciar por el momento recortes en las tasas de interés oficiales ni en el coeficiente de reservas obligatorias de los bancos comerciales.
Medidas concretas previstas en el paquete
Según un comunicado oficial del Ministerio de Hacienda, el plan de estímulos fiscales China contempla una serie de acciones de aplicación inmediata. Entre las más destacadas se encuentran las siguientes:
Subvenciones a pequeñas empresas
El plan subsidiará un punto porcentual de los intereses de los préstamos destinados a pequeñas empresas que cumplan los requisitos establecidos, durante un plazo máximo de dos años. Esta medida busca aliviar la presión financiera sobre el sector productivo de menor escala, que representa una parte sustancial del empleo y la actividad económica en China.
Ampliación de subvenciones al consumo con tarjeta de crédito
El paquete también ampliará las subvenciones destinadas a los productos de pago a plazos con tarjeta de crédito, y aumentará los límites máximos de las subvenciones vigentes. Esta medida apunta directamente a estimular el consumo de los hogares, uno de los pilares sobre los que el gobierno busca reedificar el dinamismo económico del país.
El marco político: decisiones del Politburó de julio
Durante la reunión del Politburó celebrada en julio, los líderes chinos acordaron apuntalar la economía mediante una ejecución más rápida del presupuesto de infraestructura ya asignado para el resto del año. Sin embargo, descartaron por el momento el lanzamiento de grandes paquetes de estímulo extraordinarios fuera del marco presupuestario vigente.
En este contexto, Pekín fijó como objetivo un déficit presupuestario equivalente al 4% del Producto Bruto Interno para 2026 y se comprometió a acelerar la emisión de bonos soberanos con el fin de apuntalar el crecimiento económico de manera sostenida.
Reformas estructurales y control de la deuda subnacional
Más allá de las medidas de corto plazo, Liao Min anticipó que China acelerará sus reformas impositivas y presupuestarias para clarificar el reparto fiscal entre el gobierno central y las administraciones regionales. El objetivo es establecer un esquema con competencias claramente delimitadas y promover un desarrollo regional más equilibrado en todo el territorio nacional.
Al mismo tiempo, el control sobre la deuda oculta de las administraciones subnacionales seguirá siendo una prioridad innegociable para las autoridades. Según la visión oficial, la mitigación de las contingencias fiscales en áreas críticas, especialmente en los pasivos de los gobiernos locales, se ejecutará de forma gradual y constante, sin comprometer la estabilidad del sistema financiero.
Una estrategia de respuesta gradual y coordinada
El conjunto de medidas anunciadas refleja una estrategia de respuesta deliberadamente gradual por parte de Pekín. A diferencia de los grandes paquetes de rescate implementados en crisis anteriores, los actuales estímulos fiscales China apuntan a fortalecer los fundamentos del consumo interno y la pequeña empresa, sin incurrir en un endeudamiento masivo ni en distorsiones estructurales de largo plazo. La coordinación entre las distintas ramas de la política económica será determinante para evaluar la efectividad de estas medidas en los próximos meses.
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