jueves 20 agosto 2026

 

inflación de EEUU

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Estados Unidos registró en julio un alza del 3,4% interanual, en línea con las proyecciones de los analistas. El Departamento de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés) confirmó que tanto la medición general como la núcleo se ubicaron dentro de los rangos esperados por el mercado, lo que generó alivio en Wall Street y abrió un debate renovado sobre los próximos pasos de la Reserva Federal.

La publicación de este dato llega en un momento de particular sensibilidad para los inversores. Apenas días antes, un informe de empleo más débil de lo previsto había encendido señales de alerta y generado incertidumbre sobre si la Fed de Kevin Warsh optaría por subir las tasas de interés en su reunión del próximo 16 de septiembre. El dato de la inflación de EEUU parece haber moderado esa expectativa.

El detalle del IPC: general y subyacente

Mas alla del titular, los números del informe muestran una tendencia que los economistas venían monitoreando de cerca. La inflacion general registró una suba mensual de apenas el 0,1%, luego de una caída del 0,4% en el mes anterior. Por su parte, la inflación subyacente, que excluye los precios de alimentos y energía por considerarse los componentes mas volátiles de la economía, se ubicó en el 2,5% interanual.

Este último número representa un descenso de 0,1 puntos porcentuales respecto al dato de junio, lo que continúa la tendencia gradual a la baja. En términos mensuales, la variación subyacente fue del 0,2%, luego de un junio sin variaciones. En ninguno de los casos hubo sorpresas respecto a las estimaciones previas del consenso de mercado.

Por que importa la inflacion subyacente para la Fed

La Reserva Federal presta especial atención a la inflación subyacente porque refleja con mayor precisión las presiones de precios estructurales de la economía, al eliminar la volatilidad asociada a los combustibles y los alimentos frescos. Un dato subyacente en descenso le da al banco central mas margen para evaluar si continúa endureciendo su política monetaria o si conviene hacer una pausa en el ciclo de alzas.

La reacción de Wall Street y el impacto en las probabilidades de suba de tasas

Los mercados financieros recibieron la noticia con optimismo. Los principales índices de Wall Street anotaron subas en la previa a la apertura formal: el S&P 500 avanzó un 0,51%, el Nasdaq trepó un 1,01% y el Dow Jones sumó un 0,30%. Al mismo tiempo, los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años retrocedieron 0,66 puntos hasta ubicarse en el 4,6%, lo que refleja una menor presión sobre las tasas de largo plazo.

Según la herramienta FedWatch de CME, las probabilidades de un aumento de 25 puntos básicos en la tasa de referencia para septiembre cayeron al 38%, frente al 48% registrado el día anterior y al 54,4% que se había observado antes de la publicación del dato de empleo de la semana pasada.

La lectura de los analistas

John Kerschner, gestor de carteras en Janus Henderson, fue uno de los especialistas que analizó el impacto inmediato del informe. “En general, estos datos suponen una noticia positiva para los mercados, lo que ha impulsado al alza los precios de los bonos en toda la curva y ha hecho que las probabilidades de una subida de tipos por parte de la Fed en septiembre bajen por debajo del 40%”, señaló el analista.

Kerschner también hizo referencia al evento mas esperado por los inversores en las próximas semanas: la conferencia anual de la Fed de Kansas City en Jackson Hole. Allí, el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, podría dar señales sobre la orientación de la política monetaria. Sin embargo, el analista advirtió que, dado el conocido “desdén” de Warsh por las orientaciones prospectivas, “los inversores esperan obtener pocas pistas”.

Que viene antes de la decision de septiembre

La reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) esta programada para el 16 de septiembre, y antes de esa fecha el BLS publicará nuevos informes de IPC y de empleo correspondientes al mes de agosto. Esos datos serán claves para terminar de definir el rumbo que tomará la política monetaria.

En este sentido, el dato de la inflación de EEUU conocido esta semana representa apenas un eslabón dentro de una cadena de información que la Fed tomará en cuenta antes de tomar su decisión. El banco central busca equilibrar la lucha contra la inflacion con el riesgo de frenar en exceso el crecimiento económico y el empleo.

El contexto global del dato

La publicación del IPC estadounidense no solo tiene consecuencias dentro de las fronteras de Estados Unidos. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años funcionan como referencia para activos de todo el mundo, incluyendo los mercados emergentes. Una reducción en esos rendimientos suele aliviar la presión sobre los tipos de cambio y los costos de financiamiento de economías como la argentina, la brasileña o la mexicana.

En ese marco, la inflación de EEUU se convierte en un termómetro con lecturas globales, cuyo impacto se siente desde los mercados de deuda soberana hasta los precios de las materias primas. Por eso, cada publicación mensual del IPC norteamericano es seguida con atención por operadores, bancos centrales y gobiernos de todo el planeta.

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