
Los mercados financieros estadounidenses vivieron su mejor semana desde abril, con Wall Street recuperando los maximos historicos gracias a una combinacion de factores que alivio la presion sobre los bonos del Tesoro y reimpulso las cotizaciones de las principales acciones. El S&P 500 y el Dow Jones Industrial volvieron a transitar la senda de los records que habia quedado clausurada desde el 2 de junio, mientras el Nasdaq avanzo mas de un 5% y el indice de semiconductores SOX lidero las ganancias con una explosion del 9,2%.
Dos elementos catalizaron este repunte: la caida abrupta del precio del petroleo y un informe laboral de julio mucho mas debil de lo esperado. Ambos factores contribuyeron a relajar la tension en el mercado de bonos y a generar condiciones financieras mas propicias para la renta variable.
El papel del petroleo y la diplomacia en torno al estrecho de Ormuz
El crudo Brent cayo casi un 8% durante la semana, arrastrado por las expectativas de que se llegue a un acuerdo diplomatico que permita reabrir el estrecho de Ormuz. La desesperacion de la Casa Blanca por desbloquear esa via maritima estrategica domino el discurso oficial durante varios dias consecutivos.
El presidente Donald Trump y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, repitieron a lo largo de la semana que habra un entendimiento con Iran “en un dia o dos”. Aunque la iniciativa diplomatica esta en manos de Teheran y las negociaciones directas corren por cuenta de Oman, los mercados optaron por tomar esas declaraciones como un escenario valido para sus decisiones. Wall Street, como suele ocurrir cuando le conviene, eligio ignorar las incertidumbres de fondo y apostar al optimismo.
Bonos, inflacion y la estrategia de Bessent
Mas alla de los records bursatiles, la preocupacion central del mercado sigue siendo la evolucion de la curva de rendimientos de los bonos del Tesoro. Bessent lleva semanas trabajando para evitar una repeticion del “taper tantrum” que desencadeno Ben Bernanke en mayo de 2013, cuando el solo anuncio de una reduccion en las compras de activos por parte de la Reserva Federal genero panico entre los inversores internacionales.
Un acuerdo con Iran y la consecuente baja en los precios de la energia representan para Bessent la via mas rapida para contener la inflacion, moderar las tasas de interes de corto y largo plazo, y hacer viable su intervencion en el mercado cambiario para sostener el yen japones. Esa intervencion, que implico la venta de euros del Fondo de Estabilizacion del Tesoro, fue disenada con especial cuidado para no dañar la cotizacion de los propios bonos del Tesoro estadounidense.
Un mercado laboral debil que, paradojicamente, impulso al alza
El informe de empleo de julio sorprendio negativamente: Estados Unidos destruyo 23.000 puestos netos de trabajo cuando el consenso esperaba la creacion de 88.000. Lejos de generar alarma, los mercados recibieron el dato con alivio. Las tasas de interes cayeron de inmediato y la curva de rendimientos retrocedio entre 9 y 10 puntos basicos segun los distintos plazos, quebrando asi el ascenso sostenido que habia comenzado a fines de junio.
La logica detras de esta reaccion aparentemente contradictoria es la siguiente: un mercado laboral mas flojo reduce la presion inflacionaria y disminuye la probabilidad de que la Reserva Federal suba las tasas en su proxima reunion de septiembre. Segun los futuros de Chicago, el escenario mas probable (con un 57% de probabilidades) es que el presidente de la Fed, Kevin Warsh, mantenga la tasa de fondos federales en el rango actual de 3,50% a 3,75%.
Semiconductores e inteligencia artificial como motores del rally
El sector de semiconductores y las empresas vinculadas a la inteligencia artificial fueron los protagonistas indiscutidos de la recuperacion bursatil. Luego de una depuracion severa durante junio y julio, en la que los papeles estrella del sector fueron castigados con dureza y los fondos ETF apalancados perdieron mas de 60.000 millones de dolares desde sus niveles pico, el mercado encontro un punto de inflexion.
El momento decisivo se produjo diez dias atras, cuando un fondo de IA altamente apalancado, Situational Awareness, debio liquidar su cartera a Citadel ante la presion de los llamados al margen. Ese traspaso en bloque hacia manos consideradas “muy firmes” actuo como el disparador que relanco la tendencia alcista.
Las tensiones internas en la Reserva Federal
El panorama no es del todo tranquilo en el frente institucional. La decision de Warsh de mantener las tasas estables no fue unanime: tres presidentes de distritos de la Fed votaron en disidencia, y otros dos que carecen de voto en la reunion actual expresaron publicamente su desacuerdo con posterioridad. Alberto Musalem, titular de la Fed de Saint Louis, fue el mas critico del grupo.
Esta falta de consenso interno complica el perfil de liderazgo de Warsh, quien atraviesa el natural periodo de adaptacion que todos los presidentes de la Fed enfrentan al inicio de su gestion. Sin embargo, si las condiciones financieras continuan relajandose y la inflacion cede, podria sostener su postura sin necesidad de actuar ni de perder credibilidad ante los mercados.
Perspectivas: cautela ante promesas aun sin confirmar
El optimismo de Wall Street tiene bases reales pero tambien depende de promesas que todavia no se han materializado. La reapertura del estrecho de Ormuz, la moderacion de la inflacion y la estabilidad en los bonos son condiciones necesarias para que el rally continue. Por ahora, los inversores eligieron creer en el relato oficial y los numeros acompanaron esa apuesta.
Lo que es innegable es que la combinacion de un petroleo mas barato, tasas que frenaron su escalada y expectativas de un acuerdo diplomatico creo el entorno ideal para que Wall Street recupere terreno y vuelva a mirar de frente sus maximos historicos. Si las proximas semanas confirman o desilusionan ese escenario, dependera en gran medida de lo que ocurra en Teheran y en los pasillos de la Reserva Federal.
Enlace a la noticia: Ver fuente