La administracion de Donald Trump prepara una ofensiva financiera de gran escala orientada a contrarrestar el avance economico, tecnologico y diplomatico de China en distintas regiones del planeta. Segun un documento interno del Departamento de Estado obtenido por la agencia AP, el gobierno estadounidense planea destinar varios cientos de millones de dolares adicionales a programas especificamente disenados para reducir la presencia e influencia de Pekin en el hemisferio occidental, Africa y Asia. La medida representa un giro significativo respecto de los recortes presupuestarios aplicados el ano pasado bajo la conduccion de Elon Musk al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental, conocido como DOGE.
La estrategia detras de la inversion
El documento interno del Departamento de Estado es explicito en su diagnostico: “Estados Unidos debe responder a la creciente influencia economica, tecnologica y diplomatica del CCP en todo el mundo, que socava nuestros intereses nacionales”. Con esa premisa como punto de partida, la administracion Trump impulsa una reactivacion de programas que habian quedado paralizados tras los recortes de DOGE, que segun funcionarios del area hicieron perder influencia diplomatica a Washington en regiones clave.
El escenario de Trump contra China se vuelve mas complejo si se considera el contexto diplomatico actual: el presidente chino Xi Jinping prepara una visita a Estados Unidos prevista para fin de ano, y se espera que ambos mandatarios se renan en septiembre, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. Para preparar ese encuentro, el secretario de Estado Marco Rubio ya mantuvo conversaciones con el canciller chino Wang Yi en una conferencia regional de seguridad celebrada en Filipinas.
Cables submarinos en el Caribe y Centroamerica
Una de las iniciativas mas concretas de esta estrategia es el denominado “proyecto para contrarrestar el control del CCP sobre los cables submarinos del Caribe y Centroamerica”. A fines de la semana pasada, el gobierno notifico al Congreso su intencion de destinar 175 millones de dolares para reemplazar cables de telecomunicaciones obsoletos en esa region, priorizando alternativas consideradas seguras y de origen estadounidense.
Segun la notificacion oficial, los fondos “apoyaran el reemplazo de cables submarinos de telecomunicaciones obsoletos en la region del Caribe y Centroamerica por alternativas seguras, estadounidenses y de confianza”, ademas de respaldar a gobiernos extranjeros para que se asocien con instaladores del sector privado. Washington sostiene que la infraestructura de conectividad digital es un campo estrategico en disputa, y que la presencia china en esa area representa una amenaza directa a la ciberseguridad regional.
Mas de 50 proyectos especificos en todo el mundo
Mas alla de los cables submarinos, el plan contempla mas de 340 millones de dolares distribuidos en mas de 50 proyectos especificos contra la expansion china a nivel global. Entre las iniciativas previstas se destacan las siguientes:
La creacion de centros de operaciones de seguridad en Argentina y Belice para monitorear amenazas chinas a infraestructura critica y plataformas ciberneticas. La reactivacion de programas orientados a proteger a Ecuador, Jamaica, Mexico, Paraguay, Peru y Uruguay frente a presuntos intentos de Pekin de infiltrarse en operaciones portuarias, explotar ilegalmente la pesca en alta mar y acceder a minerales criticos. El Departamento de Estado planea destinar en total 500 millones de dolares adicionales a programas enfocados en China en el hemisferio occidental, Africa y Asia.
La posicion de Pekin y las tensiones diplomaticas
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Lin Jian, salio al cruce de estas iniciativas y declaro que la cooperacion de su pais con otras regiones “no se trata de cortejar o rivalizar con nadie, sino de salvaguardar la paz mundial, promover el desarrollo global, defender el orden internacional y construir una comunidad de futuro compartido para la humanidad”. En lo que respecta a los cables submarinos, el portavoz advirtio que “convertir los cables submarinos en un asunto politico o de seguridad solo alterara las reglas del mercado internacional y amenazara la conectividad digital global y la ciberseguridad”.
Una relacion pendular entre Washington y Pekin
El escenario de Trump contra China no es lineal ni estable. Trump ha oscilado históricamente entre la confrontacion abierta y gestos de acercamiento hacia Xi Jinping, a quien en distintas oportunidades ha intentado cultivar como un aliado potencial, incluso cuando las politicas de ambos gobiernos se contradicen en multiples frentes. Esta ambivalencia se refleja en la paradoja actual: mientras Washington prepara una ofensiva financiera para reducir la influencia china en el mundo, ambas potencias mantienen canales diplomaticos activos y planifican una cumbre presidencial.
Washington tambien ha manifestado preocupacion por la propiedad china de puertos en ambos extremos del Canal de Panama, los proyectos de infraestructura vinculados a la Iniciativa del Cinturon y Ruta de la Seda en America Latina y la inversion china en el sector de telecomunicaciones en el continente americano. Todos estos frentes forman parte de un tablero geopolitico en el que la disputa entre las dos potencias mas grandes del mundo se libra tanto en los mercados como en la infraestructura fisica y digital.
Un impacto que se medira a largo plazo
Los analistas coinciden en que los efectos concretos de estos programas no seran visibles en el corto plazo. El impacto final de las nuevas iniciativas propuestas por la administracion Trump en el marco de la disputa Trump contra China no podra evaluarse con precision hasta dentro de varios meses o incluso anos. Sin embargo, la sola decision de revertir los recortes de DOGE y volver a financiar programas de influencia geopolitica marca un cambio de rumbo estrategico que los socios y rivales de Washington seguiran con atencion.
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