jueves 20 agosto 2026

 

El consumo privado se convirtio en uno de los temas mas debatidos de la coyuntura economica argentina. Mientras los indicadores oficiales del INDEC registran variaciones positivas que explican una porcion significativa del crecimiento del Producto Bruto Interno durante la gestion de Javier Milei, una amplia mayoria de las mediciones privadas cuenta una historia bien diferente: la de una sociedad que gasta cada vez menos en lo basico y que acumula perdidas de poder adquisitivo mes a mes. Entender esta divergencia exige ir mas alla de los titulares y analizar que mide cada indicador, como se construye y que realidad refleja.

Un crecimiento que no llega a todos los bolsillos

El Gobierno nacional sostiene que el crecimiento economico es uno de los principales logros de su modelo. Sin embargo, esa expansion de la actividad tiene un perfil sectorial muy particular: los sectores que traccionan el PBI son la energia, la mineria, el agro y la intermediacion financiera. En cambio, la industria manufacturera y el comercio, que generan la mayor parte del empleo formal en el pais, arrojan variaciones negativas respecto de 2023.

Esta asimetria explica por que el crecimiento economico no estuvo acompanado por la creacion de nuevos puestos de trabajo, algo que constituye una anomalia historica notable. El empleo es, en ultima instancia, el canal principal a traves del cual el crecimiento se traduce en mejoras concretas para la poblacion.

Por el lado de la demanda, las exportaciones emergen como uno de los motores del incremento en la produccion, con un alza del 35,8% entre el primer trimestre de 2026 y el ultimo trimestre de 2023, segun la serie desestacionalizada del INDEC. No obstante, el componente que mas peso tiene en el PBI y que mas aporto al crecimiento del periodo fue, precisamente, el consumo privado, con una suba del 10,6%.

Salarios reales en retroceso: la contradiccion del modelo

La paradoja es evidente: los numeros oficiales de consumo crecen, pero los ingresos reales de los argentinos no acompanan ese dinamismo. Un informe reciente de la consultora C-P advirtio que desde mayo y junio los distintos indicadores salariales comenzaron a mostrar una tendencia al estancamiento en terminos reales, luego de caidas significativas en los primeros meses del ano.

Los trabajadores formales del sector publico fueron los mas afectados por la perdida de poder adquisitivo. A ellos se suman los jubilados que perciben el haber minimo, que representan aproximadamente el 60% del total de adultos mayores del pais. Este deterioro en los ingresos de franjas amplias de la poblacion deberia traducirse, en teoria, en una caida del consumo agregado. Y eso es, en efecto, lo que muestran los datos privados.

Lo que dicen los indicadores privados sobre el consumo

Varios termometros del consumo cotidiano arrojan resultados preocupantes. La consultora Scentia reporto que en junio el consumo masivo cayo por sexto mes consecutivo y acumulo un retroceso del 2,9% en el primer semestre de 2026 respecto de la primera mitad de 2025. En supermercados la baja fue del 4,6% y en mayoristas del 3,8%.

La consultora C-P agrego datos aun mas contundentes: entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, las ventas en supermercados cayeron un 9,1% en terminos reales, mientras que en autoservicios mayoristas el desplome llego al 20,6%. Los shoppings recien ahora retornan al nivel previo a la asuncion de Milei. Las ventas de electrodomesticos, por su parte, se hundieron un 36,4% entre noviembre de 2023 y marzo de este ano.

A esto se suman las cifras de la Camara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y el saldo de prestamos con tarjetas de credito que releva el Banco Central, que tambien exhiben tendencias negativas. La venta de indumentaria cayo un 6,9% y solo uno de cada seis empresas del sector espera una recuperacion en el corto plazo.

Por que el INDEC registra variaciones positivas

La explicacion de la divergencia entre los datos oficiales y los privados es, en gran medida, metodologica. Federico Pastrana, director de la consultora C-P, senalo que la medicion del consumo dentro de las cuentas nacionales se calcula como un residuo: primero se estiman el resto de las variables y lo que sobra se imputa al consumo privado. Por eso, ese numero no refleja necesariamente el consumo real de los hogares, sino una diferencia contable dentro de las cuentas nacionales. Una situacion similar, segun Pastrana, ocurrio durante la decada del noventa.

Guido Zack, director del area de economia de FUNDAR, aporto otro angulo igualmente relevante. Explico que el consumo de las cuentas nacionales es un promedio que incluye tanto las compras de primera necesidad como las menos imprescindibles. “Si el consumo de leche cae, el consumo total puede crecer porque aumenta el consumo de autos importados o de viajes al exterior. Eso refleja una mayor desigualdad, en donde los estratos sociales mas favorecidos son aquellos de mayores ingresos, que incrementan su capacidad para gastar”, ilustro.

Una economia dividida en dos: desigualdad y patrones de consumo

Lo que emerge de este analisis es un cuadro de fragmentacion social y economica. El consumo, lejos de ser un bloque uniforme, encierra realidades radicalmente distintas segun el nivel de ingreso de cada hogar. Mientras los sectores de altos ingresos acceden a bienes importados, viajes y servicios premium, los estratos medios y bajos recortan gastos en alimentos, indumentaria y electrodomesticos.

Tanto Pastrana como Zack coincidieron en que el consumo es otra de las variables que refleja una economia dividida en dos. El primero senalo que “es indudable que hay un cambio en la distribucion del ingreso y que eso impacta sobre los patrones de consumo”. Esta lectura es coherente con el perfil sectorial del crecimiento: los sectores que mas se expanden son aquellos que emplean menos mano de obra y que benefician principalmente a los estratos de mayores ingresos o al capital financiero.

Una recuperacion que no se siente en la canasta diaria

La brecha entre los indicadores macro y la experiencia cotidiana de millones de argentinos es uno de los rasgos mas llamativos de la coyuntura actual. El PBI crece, el consumo privado sube segun el INDEC, pero el supermercado, la verduleria y la ropa siguen siendo destinos donde el carrito se achica y las decisiones de compra se vuelven cada vez mas selectivas para una porcion mayoritaria de la poblacion.

En ese contexto, la pregunta no es solo si el consumo sube o baja, sino quien consume mas y quien consume menos. La respuesta a esa pregunta es, en definitiva, la que define el verdadero estado de situacion de una sociedad y de una economia que, tal como muestran los datos, transita una recuperacion profundamente desigual.

Enlace a la noticia: Ver fuente