
El gobierno de Donald Trump activó este miercoles el arancel del 25% sobre las importaciones provenientes de Brasil, una medida que llega tras una investigacion formal de Washington en la que acuso al gigante latinoamericano de incurrir en “practicas comerciales desleales”. La decision genera ondas de choque en la region y se produce en un momento de maxima tension en el escenario del comercio internacional, con decenas de paises aguardando una nueva ronda de gravamenes anunciada por la administracion republicana para los proximos dias.
El nuevo gravamen entro en vigor mientras vencen las medidas arancelarias globales temporales que Trump habia impuesto como parte de su estrategia de presion comercial. El contexto es complejo: la Corte Suprema de Estados Unidos habia anulado gran parte de los aranceles del mandatario en febrero, pero Washington reencauzó su agenda recurriendo a otros poderes juridicos y administrativos.
Por que Estados Unidos apunto a Brasil
La justificacion oficial del gobierno norteamericano se centra en lo que describe como un patron sistematico de practicas comerciales contrarias a los principios de libre mercado. Sin embargo, analistas especializados van mas alla de esa lectura. Valentina Sader, del Atlantic Council, sostiene que Washington podria estar “utilizando a Brasil como ejemplo para enviar un mensaje mas amplio sobre sus prioridades y su enfoque de negociacion”.
La misma especialista agrego que el hecho de que Estados Unidos afirme que los aranceles fueron impuestos porque el presidente Luiz Inácio Lula da Silva no negocio de buena fe “refuerza la percepcion de que la medida no se dirige unicamente a las practicas comerciales de Brasil, sino que ademas tiene un componente politico contra el propio Lula”. Esta interpretacion cobra especial relevancia si se tiene en cuenta el contexto electoral en el que se inscribe la disputa.
El impacto economico sobre las exportaciones brasilenas
La Camara de Comercio Americana para Brasil advirtio que la medida de Washington afecta mas de 11.000 millones de dolares en exportaciones. Los sectores mas golpeados incluyen a fabricantes de calzado y maquinaria, cuyos representantes empresariales ya se manifestaron en contra de cualquier respuesta que escale el conflicto. Paradojicamente, estos mismos actores habian impulsado junto al Congreso la aprobacion de una ley de reciprocidad comercial en abril de 2025, que fue votada por unanimidad pero cuya activacion ahora rechazan.
Ademas, Brasil se encuentra entre los paises que podrian enfrentar en el corto plazo aranceles adicionales del 12,5% por no haber impuesto prohibiciones a la importacion de bienes producidos con trabajo forzado, segun alega el gobierno norteamericano.
Lula modera su postura: de la confrontacion a la negociacion
La reaccion inicial del presidente brasileno fue de rechazo frontal. Lula da Silva condeno la medida en terminos duros y prometio activar la ley de reciprocidad comercial aprobada por el Congreso. Sin embargo, un dia despues, Brasil dio un giro notable en su posicionamiento publico.
El vicepresidente Geraldo Alckmin salio a calmar las aguas en una conferencia de prensa y descarto la via de la represalia directa. “La idea no es retaliar. Ojo por ojo, lo que puede pasar es que los dos se queden ciegos”, afirmo, y agrego que “en lo que dependa de Brasil siempre habra negociacion”. Alckmin califico la medida de “injusta y totalmente descabellada”, especialmente considerando que la balanza comercial bilateral registra un superavit a favor de Estados Unidos, no de Brasil.
El peso del calendario electoral en la disputa
El contexto politico es determinante para entender la dinamica de esta crisis comercial. Faltan apenas tres meses para las elecciones presidenciales en Brasil, y los aranceles impuestos por Trump se perfilan como un tema central de la campana electoral. El principal rival de Lula es el senador Flavio Bolsonaro, hijo y heredero politico del expresidente Jair Bolsonaro, cuya relacion con Trump fue historicamente mucho mas cordial.
En ese escenario, cualquier respuesta excesivamente agresiva de Lula podria ser interpretada como irresponsabilidad economica, mientras que una postura demasiado concesiva podria debilitarlo frente a su electorado. El equilibrio entre firmeza y pragmatismo se convierte, entonces, en una exigencia tanto diplomatica como politica.
Trump prepara una nueva ofensiva arancelaria global
La medida contra Brasil no es un hecho aislado. La administracion Trump esta preparando una ofensiva arancelaria de alcance global que incluiria a decenas de socios comerciales. Segun trascendio, el proximo viernes se anunciarian nuevos gravamenes que podrian alcanzar a la Argentina, entre otros paises de la region.
En paralelo, Trump anuncio la imposicion de aranceles del 100% sobre medicamentos genericos importados, que entraran en vigor en agosto de 2028 y escalarán al 200% en 2029. Asimismo, en junio las autoridades habian propuesto gravamenes de entre el 10% y el 12,5% dirigidos a 60 socios comerciales por presuntos incumplimientos en materia de trabajo forzado.
La estrategia de la Casa Blanca sigue una logica clara: utilizar los aranceles como instrumento de presion politica y comercial en un momento en que el presidente busca consolidar resultados antes de las elecciones legislativas estadounidenses, previstas para los proximos meses. El mundo comercial observa con atencion cada movimiento de Washington, consciente de que las reglas del juego pueden cambiar de un dia para el otro.
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