miércoles 26 agosto 2026

 

construcción

Con el Mundial 2026 llegando a su fin y la campaña electoral de 2027 ya asomando en el horizonte, el presidente Javier Milei empieza a mover sus piezas en el tablero economico. El Gobierno nacional analiza una apuesta de largo aliento que hasta ahora habia permanecido relegada en su agenda: la reactivacion de grandes proyectos de infraestructura y un impulso decidido al sector de la construccion como motor de actividad economica y empleo.

La economia real, el talon de Aquiles del oficialismo

Los numeros del ultimo relevamiento de la consultora Zentrix son dificiles de ignorar. El 50,2% de los argentinos se autopercibe como parte de la clase baja, el 61% afirma que sus ingresos alcanzan hasta el dia 20 de cada mes y el 86,1% sostiene que su salario perdio poder adquisitivo frente a la inflacion. Estos datos pintan un cuadro de malestar social que, segun los analistas, podria volver al centro de la escena una vez que se apague la euforia mundialista.

El propio jefe de Gabinete, Diego Santilli, lo reconocio publicamente apenas dias despues de asumir el cargo. “Falta que el crecimiento llegue a los ciudadanos de a pie, al comercio de la esquina”, admitio el 4 de julio, en una de sus primeras declaraciones. Esa frase marco un punto de inflexion en la comunicacion oficial: fue el primer reconocimiento explicito de que la mejora macroeconomica todavia no se traduce en bienestar cotidiano para la mayoria de los argentinos.

El contexto politico que presiona al Ejecutivo

Un reconocido consultor economico lo sintetizo con claridad: “El Gobierno llega con una economia real congelada, un deterioro social importante, una macro algo mas ordenada y un frente financiero todavia fragil. Es el contexto ideal para que la oposicion encuentre algun grado de coordinacion”. La idea del ministro de Economia, Luis Caputo, de que la eleccion de 2027 sera “un paseo por el parque” encuentra hoy pocos adherentes, incluso dentro del propio oficialismo.

El tiempo apremia. “Despues del lunes o martes empieza otro partido para el Gobierno”, resumio el mismo consultor, aludiendo a que el cierre del Mundial habilitara el inicio formal de la competencia politica con miras a los comicios legislativos del proximo ano.

La construccion como herramienta de reactivacion

A diferencia de la energia y la mineria, que fueron los principales motores de crecimiento durante la gestion de Milei, la construccion tiene una capacidad mucho mayor para irradiar actividad hacia proveedores, industrias, comercios y empleo informal y formal a lo largo de todo el pais. Es, en terminos economicos, uno de los sectores con mayor efecto multiplicador sobre la economia real.

El plan que circula en los principales despachos oficiales incluye la concesion de 9.154 kilometros de rutas nacionales por veinte anos, la privatizacion por medio siglo de las lineas de carga Belgrano, San Martin y Urquiza, y el avance en obras hidricas en la cuenca del Rio Salado para prevenir inundaciones en 59 municipios bonaerenses. Ademas, se analiza la posibilidad de transferir recursos directamente a las provincias para que los gobernadores sean quienes ejecuten las obras en sus territorios.

Las dudas sobre los tiempos y la ejecucion

Sin embargo, no todos comparten el optimismo oficial. Un economista que asesora a empresas del sector de la construccion fue contundente: “No veo un shock de actividad. Todo viene demasiado lento”. El especialista tambien advirtio sobre demoras en las obras de transporte electrico, una infraestructura critica para evitar cuellos de botella que podrian incluso limitar la puesta en marcha de nuevas inversiones mineras.

Dos mandatarios provinciales consultados por medios especializados confirmaron que la posibilidad de recibir fondos para ejecutar obras esta en conversacion, aunque expresaron escepticismo sobre si finalmente se concretara. La desconfianza acumulada en anos de promesas incumplidas pesa sobre cualquier anuncio que llegue desde la Casa Rosada.

Un reclamo que ya trasciende los limites sectoriales

En los ultimos dias, el Consejo de Politicas de Infraestructura (CPI) se reunio en La Rural con la presencia de entidades del G6, la CGT y la UOCRA. El diagnostico compartido fue unanime: la Argentina necesita invertir alrededor de 25.000 millones de dolares por ano solo para mantener la infraestructura existente. Reponer el stock actual demandaria aproximadamente 600.000 millones de dolares.

Empresarios de la construccion, del agro, de la industria, del sistema financiero y representantes sindicales coincidieron en que el Ejecutivo debe actuar con mayor celeridad. Durante gran parte de la gestion, el Gobierno aposto a que ordenar la macro y esperar era suficiente. Pero cuanto mas se acerca el cierre del ciclo electoral, mas evidente resulta que el derrame no llega solo.

El desafio de llegar a tiempo

Para que cualquier impulso a la construccion tenga un impacto visible en la vida de los argentinos antes de las elecciones de 2027, los tiempos de ejecucion son determinantes. Las obras de infraestructura no generan empleo ni actividad economica el dia del anuncio: requieren meses de planificacion, licitacion y puesta en marcha antes de que su efecto se sienta en el territorio. Esa variable de tiempo es, hoy, la mayor amenaza para la estrategia electoral del oficialismo.

El partido politico de 2027 empieza ahora. Y el Gobierno sabe que, si quiere llegar con chances reales, necesita que la construccion empiece a mover el amperímetro de la economia real mucho antes de que llegue la hora de votar.

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