lunes 20 julio 2026

El crecimiento sostenido del comercio electrónico transformó radicalmente la manera en que las personas y las empresas realizan transacciones a nivel global. Sin embargo, esa misma expansión trajo consigo una consecuencia que los organismos internacionales ya no pueden ignorar: las redes delictivas encontraron en las plataformas digitales y los envíos transfronterizos un canal privilegiado para distribuir mercancías prohibidas. El Informe sobre Comercio Ilícito 2025 de la Organización Mundial de Aduanas (OMA) lo confirma con cifras contundentes y coloca a las Américas en el centro del problema.

comercio electrónico ilícito

Un informe que marca un punto de inflexion

Según el documento publicado por la OMA, durante 2025 se registraron 163.850 casos y 226.549 incautaciones en todo el mundo. De ese universo, 73.371 casos estuvieron directamente vinculados al comercio electrónico, lo que representa el 44,8% del total de procedimientos reportados por las administraciones aduaneras que integran la Red de Control Aduanero (CEN). El dato no es menor: implica que casi uno de cada dos casos detectados tuvo como canal de ingreso alguna plataforma digital o servicio de envío exprés.

Para la OMA, esta tendencia confirma un cambio estructural. El comercio electrónico ilícito dejó de ser un fenómeno marginal para convertirse en una de las principales vias utilizadas por organizaciones criminales para mover productos falsificados, medicamentos ilegales, drogas y otras mercancías que vulneran regulaciones sanitarias, de seguridad o de propiedad intelectual a través de las fronteras internacionales.

Las palabras del secretario general de la OMA

Ian Saunders, secretario general del organismo, fue directo al respecto. Segun sus declaraciones, el uso creciente del comercio electronico y de los servicios postales por parte de organizaciones criminales refleja un cambio fundamental en la forma en que se distribuyen las mercancias ilicitas. Para Saunders, este escenario exige respuestas mas agiles, apoyadas en inteligencia y cooperacion internacional, que permitan proteger el comercio legitimo sin frenar su desarrollo.

Las Americas lideran el ranking mundial

El fenomeno adquiere una dimension especialmente critica en las Americas. La region concentro el 68% de los casos asociados al comercio electronico ilicito, un porcentaje que supera ampliamente el promedio global. Durante 2025, las administraciones aduaneras americanas reportaron 54.097 casos y 93.853 incautaciones. Gran parte de esa actividad estuvo relacionada con productos falsificados y mercancias que representan riesgos concretos para la salud y la seguridad de los consumidores.

La brecha respecto de otras regiones resulta significativa. Mientras las Americas alcanzaron ese 68% de participacion en casos vinculados al e-commerce, Europa registro el 45,4%, Asia-Pacifico el 27,9% y Africa Occidental y Central apenas el 0,6%. Esto ubica a la region latinoamericana y norteamericana como el territorio donde el problema es mas agudo y donde las medidas de respuesta resultan mas urgentes.

Argentina en el foco

Como parte integrante de la region con mayor incidencia registrada, Argentina enfrenta un escenario que demanda fortalecer sus capacidades de control sin afectar la fluidez del comercio legitimo. La OMA considera que las respuestas deben articularse sobre cuatro pilares fundamentales: inteligencia y analisis de riesgos, cooperacion entre administraciones aduaneras, intercambio de informacion entre paises, y una coordinacion mas estrecha con plataformas digitales, redes postales y operadores de mensajeria expres.

Del contenedor al paquete: el cambio logistico detras del problema

La dimension logistica del fenomeno es igualmente relevante. Durante decadas, los controles aduaneros se orientaron principalmente a grandes cargamentos transportados en buques, camiones o aeronaves comerciales. Hoy el panorama es radicalmente distinto. El auge del comercio electronico multiplico los envios individuales a traves de operadores postales y empresas de courier, lo que transformo la naturaleza del desafio para los organismos de control.

En lugar de fiscalizar un unico contenedor con miles de unidades, las autoridades deben hoy revisar miles de paquetes pequenos que ingresan por canales diversos y en momentos distintos. El volumen de carga puede ser comparable al de antano, pero esta atomizado en una cantidad exponencialmente mayor de envios. Ese cambio obliga a toda la cadena logistica a adaptarse: los centros de distribucion, los operadores de ultima milla y las empresas de transporte trabajan con un flujo creciente de paquetes donde mantener la velocidad de entrega sin descuidar la trazabilidad se convierte en un equilibrio cada vez mas complejo.

Por que los controles tradicionales ya no alcanzan

Frente a este escenario, la OMA sostiene que los metodos de inspeccion convencionales resultan insuficientes. Las administraciones aduaneras necesitan apoyarse cada vez mas en herramientas de analisis de datos, perfiles de riesgo automatizados, inteligencia aplicada y mecanismos agiles de intercambio de informacion entre jurisdicciones. Sin esas capacidades, detectar patrones de comercio electronico ilicito entre miles de envios diarios resulta practicamente imposible.

Una lectura para el sector logistico y empresarial

El informe de la OMA deja una ensenanza clara para las empresas del sector. A medida que el comercio electronico continua expandiendose, la competitividad ya no dependera unicamente de la velocidad de entrega o del costo operativo. La capacidad para garantizar trazabilidad, validar informacion en cada punto de la cadena y detectar operaciones de riesgo pasara a ser un componente estrategico dentro de la logistica moderna.

Las plataformas digitales, los operadores postales y las empresas de mensajeria expres tienen un rol central en este ecosistema. Su cooperacion con las autoridades aduaneras no es solo una obligacion regulatoria: es tambien una condicion necesaria para preservar la confianza de los consumidores en el comercio digital y para proteger la competencia leal frente a quienes operan al margen de la ley.

El desafio que plantea el comercio electronico ilicito no es exclusivo de los organismos de control. Es un problema que atraviesa a toda la cadena de valor y que exige respuestas coordinadas entre el sector publico, el privado y los organismos internacionales.

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