Guido Rangugni, presidente de la Asociación Argentina del Presupuesto y la Administración Financiera Publica (ASAP), analizó el anuncio del presidente Javier Milei sobre la posibilidad de implementar un mecanismo de cierre del Estado similar al shutdown estadounidense. Según el especialista, el Gobierno argentino ya cuenta con todas las herramientas legales necesarias para contener el gasto sin necesidad de recurrir a ese tipo de figura.
El mandatario habia adelantado que el nuevo paquete de proyectos que se enviara al Congreso incluiria una iniciativa para declarar el cierre del Estado en caso de que se agoten los creditos presupuestarios. Sin embargo, Rangugni aclaró que esa figura no funciona de la misma manera que en el sistema norteamericano y que su aplicacion en Argentina seria, cuanto menos, compleja.
Que es el shutdown y como funciona en Estados Unidos
En el sistema politico estadounidense, el shutdown es un mecanismo que se activa cuando el Congreso no aprueba el presupuesto o las asignaciones de fondos necesarias para que el Estado funcione. En esas circunstancias, el gobierno federal detiene la mayoria de sus actividades, licencia a los empleados publicos sin remuneracion y solo mantiene en funcionamiento los servicios esenciales considerados indispensables para la seguridad y el bienestar de la poblacion.
Rangugni fue enfatico al senalar una diferencia fundamental: en Estados Unidos, el shutdown se aplica cuando el Congreso no autoriza el presupuesto, no cuando el dinero se acaba. Es decir, se trata de una herramienta vinculada a la falta de aprobacion legislativa, no a la ejecucion de los creditos ya existentes. Esa distincion es clave para entender por que la figura no se trasladaria directamente al marco institucional argentino.
Las diferencias con el sistema argentino
En Argentina, la normativa vigente ya prevee mecanismos para que el Poder Ejecutivo controle y limite el gasto cuando los recursos no alcanzan. La Ley de Administracion Financiera otorga al Ejecutivo amplias facultades para reasignar partidas, reducir creditos y administrar el presupuesto con flexibilidad. Segun Rangugni, esas herramientas son suficientes para evitar que el Estado gaste mas de lo que tiene, sin necesidad de apelar a un cierre formal de actividades.
El presidente de ASAP subrayó que el presupuesto en Argentina es una ley que habilita topes maximos de gasto, pero que el Ejecutivo no esta obligado a ejecutar la totalidad de esos creditos. En otras palabras, el Gobierno puede decidir gastar menos sin que eso implique ningun tipo de emergencia institucional ni cierre de organismos publicos.
El presupuesto como instrumento de disciplina fiscal
Rangugni destacó que el presupuesto nacional no es solo un documento contable sino una herramienta politica central para ordenar las finanzas del Estado. Cuando se administra con criterio tecnico y transparencia, el presupuesto permite anticipar desequilibrios y actuar antes de que los recursos se agoten. Por eso, insistio en que el camino correcto no es importar figuras juridicas de otros paises sino fortalecer las instituciones y los mecanismos ya existentes en el ordenamiento argentino.
En ese sentido, el especialista considero que la propuesta de Milei podria tener un objetivo politico mas que tecnico: presionar al Congreso para que no apruebe gastos que el Ejecutivo no quiere financiar. Pero advirtio que ese tipo de presion puede generar incertidumbre en los empleados publicos, en los usuarios de servicios estatales y en los mercados, sin que necesariamente se traduzca en una mejora real de la gestion del presupuesto.
Herramientas disponibles sin necesidad de legislacion nueva
Entre los mecanismos que ya tiene a disposicion el Gobierno para contener el gasto, Rangugni menciono la posibilidad de congelar partidas, reducir anticipos a provincias, limitar las transferencias discrecionales y ajustar la ejecucion presupuestaria mes a mes segun la disponibilidad de caja. Todas estas acciones son legales, estan reguladas y no requieren la aprobacion de ninguna ley nueva.
El especialista tambien senalo que Argentina atravesó en el pasado situaciones de tension fiscal severa y que en ninguno de esos casos fue necesario recurrir a un cierre formal del Estado para reencauzar las cuentas publicas. La disciplina en la ejecucion del presupuesto, combinada con una estrategia clara de ingresos y egresos, resulto siempre mas eficaz que cualquier medida de shock institucional.
En resumen, el debate sobre el shutdown abre una discusion relevante sobre como el Estado argentino debe gestionar sus recursos cuando estos escasean, pero los expertos coinciden en que el presupuesto ya ofrece los instrumentos necesarios para hacerlo sin necesidad de medidas extraordinarias que podrian generar mas confusion que soluciones concretas.
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