Nuevo paro y apagón informático en la ex AFIP
Crecen las tensiones en la ex AFIP: empleados aduaneros realizan paros y apagones informáticos, reclamando por estabilidad laboral y condiciones dignas.
La reciente disolución de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y la creación de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) han desatado un clima de conflicto en el sector aduanero argentino. Los sindicatos AEFIP y SUPARA, que representan a miles de trabajadores de AFIP y Aduanas, han manifestado su rechazo a esta medida, anunciando una serie de protestas y acciones en defensa de la estabilidad laboral y contra el despido de más de 3.000 empleados.

Paros y apagones: la respuesta sindical
Desde el lunes 28 de octubre, los trabajadores de ARCA han comenzado a realizar paros parciales y apagones informáticos, lo que ha afectado significativamente el funcionamiento de las aduanas y el control de bienes en las fronteras. Estas acciones se repetirán hoy, 29 de octubre, de 10 a 14 horas, en todas las aduanas del país, con asambleas en cada lugar de trabajo.
Los empleados organizados en el Sindicato Único del Personal Aduanero de la República Argentina (SUPARA), dirigido por Carlos Sueiro, han denunciado lo que consideran una “improvisación” y falta de claridad en los anuncios del gobierno. En un comunicado, el sindicato afirmó: “No permitiremos la destrucción de nuestro organismo ni de nuestra fuente de trabajo. No aceptaremos ninguna rebaja salarial ni la vulneración de nuestros derechos consagrados en nuestro Convenio Colectivo de Trabajo”.
El miércoles, paro total y de 24 horas
El miércoles 30 de octubre, la protesta alcanzará su punto máximo con un paro total de actividades que se extenderá durante toda la jornada, incluyendo un apagón informático completo y presencia en los lugares de trabajo. Este paro coincidirá con una huelga nacional de gremios del transporte, lo que anticipa complicaciones en el tráfico de bienes en las fronteras y el flujo de pasajeros en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
Las medidas, apoyadas por la Asociación de Empleados Fiscales e Ingresos Públicos (AEFIP), buscan visibilizar la problemática laboral que enfrentan los empleados de AFIP, quienes temen por su estabilidad ante la reestructuración impuesta. Desde el sindicato que dirige Pablo Flores, han indicado que el impacto de estas políticas genera “incertidumbre y temor entre los empleados, especialmente para aquellos contratados en 2023, quienes no saben si conservarán sus puestos”.
Impacto en la operatividad de las Aduanas
El apagón informático, que ya se implementó en Ezeiza y varios puntos fronterizos el 28 de octubre, obligó a las autoridades a utilizar personal jerárquico para atender los controles de equipajes y documentación, generando demoras y malestar entre los pasajeros que viajaban a Chile y otros destinos internacionales. Estas medidas continuarán esta semana, en reclamo de una respuesta concreta por parte de las autoridades.
Oscar Cardinali, representante de AFIP en Mendoza, expresó: “No hemos recibido información ni soluciones a nuestras demandas. La situación es caótica y el clima de trabajo está marcado por la incertidumbre en todas las dependencias, desde San Martín hasta San Rafael”. Además, mencionó que el gremio solicitó una audiencia con Florencia Lucila Misrahi, designada como titular de ARCA, quien no atenderá hasta la próxima semana.
Críticas y futuro del conflicto
Los sindicatos han expresado su rechazo a las declaraciones del funcionario José Luis Espert, quien acusó a los empleados de defender un sistema corrupto. Ante estas afirmaciones, SUPARA ha anunciado acciones legales y exigido una respuesta institucional, “por la gravedad de las afirmaciones que estigmatizan a los trabajadores”.
El conflicto entre los sindicatos aduaneros y el gobierno de Milei parece estar lejos de resolverse, y las medidas de fuerza continuarán mientras no haya una respuesta que garantice la estabilidad de los empleados y respete los acuerdos salariales vigentes. Mientras tanto, la operatividad de la Aduana argentina se ve afectada, con miles de trabajadores y viajeros sufriendo las consecuencias de un plan de ajuste que, según los sindicatos, pone en riesgo el empleo y los derechos de quienes integran el sector.
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