Perspectivas del mercado energético argentino
Según Natalia O’Byrne, directora senior de Energy, Power and Utilities Latam en Fitch, Argentina se encuentra en un proceso de normalización en su sector energético, lo que genera señales positivas para los inversionistas interesados en el mercado energético argentino. La ejecutiva destacó que los ajustes en tarifas, la indexación por inflación y el traslado oportuno de costos son factores clave que otorgan mayor previsibilidad a las generadoras y distribuidoras.
O’Byrne enfatizó que la focalización de subsidios es esencial para que la corrección tarifaria sea sostenible y llegue solo a quienes realmente lo necesitan. Además, mencionó que Vaca Muerta se ha consolidado como una realidad en el país, destacando su competitividad gracias a los bajos costos de extracción. Sin embargo, aún persisten cuellos de botella en el transporte que deben resolverse para potenciar las exportaciones de petróleo, gas y GNL.
Oportunidades y desafíos en el sector
Fitch considera que tanto la energía como la minería son sectores con un gran potencial para generar divisas y atraer capital externo. No obstante, O’Byrne advirtió que el crecimiento en estos sectores no debe ser la única fuente de desarrollo económico, ya que la industria manufacturera sigue rezagada y necesita modernización e inversión.
La ejecutiva también mencionó que el Régimen de Incentivos a la Generación de Inversiones (RIGI) puede acelerar la llegada de inversiones al ofrecer beneficios fiscales y acceso a divisas, lo que es crucial para los inversionistas interesados en el mercado energético argentino.
Proyectos en marcha y expectativas futuras
Argentina está en una trayectoria positiva con varios megaproyectos en desarrollo, como la planta de líquidos de Tratayén y el proyecto de GNL de YPF, que requieren inversión extranjera significativa. O’Byrne también destacó que el país tiene una posición competitiva en el mercado global, especialmente en la extracción de gas y petróleo, lo que podría traducirse en un aumento de las reservas y divisas.
Sin embargo, el desafío radica en asegurar que los beneficios de estos desarrollos se distribuyan de manera equitativa en toda la economía, evitando depender únicamente de los recursos naturales. La sostenibilidad del crecimiento económico dependerá de la modernización de otros sectores, como la industria manufacturera.