lunes 20 julio 2026

Neuquén por sí sola absorbe cerca del 47%. El régimen para incentivar las grandes inversiones ya acumula proyectos por USD 133.000 millones

Un dron muestra una llamarada de gas de esquisto en la formación Vaca Muerta, en las afueras de la ciudad patagónica de petróleo y gas Añelo, Argentina, 22 de octubre de 2024. REUTERS/Alexander Villegas

Desde la implementación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), se ha delineado un claro mapa de proyectos en Argentina. Este esquema revela que las inversiones no están distribuidas equitativamente, sino que se concentran en ciertas provincias con recursos naturales estratégicos y capacidad de exportación. En este contexto, Neuquén y San Juan se destacan como las principales jurisdicciones, acumulando juntas más del 65% del total de inversiones presentadas al régimen.

Un reciente informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), elaborado por Francisco Cuello Rosso, Guido D’Angelo y Emilce Terré, proporciona un análisis detallado sobre la evolución de los proyectos ingresados al RIGI, su composición sectorial y su distribución geográfica, utilizando datos que reflejan el estado actual del régimen.

Más de USD 133.000 millones en juego

El informe destaca el notable interés que ha generado el RIGI desde su lanzamiento. “Las inversiones presentadas al régimen ya superan los USD 133.000 millones”, indica el documento, que refleja la participación de empresas tanto nacionales como internacionales en proyectos relacionados principalmente con energía, minería, infraestructura e industria. De este total, más del 22% del capital ya ha recibido aprobación oficial, mientras que una parte significativa se encuentra en diversas etapas de evaluación administrativa.

La composición sectorial de estas inversiones muestra un claro sesgo. Energía y minería representan más del 99% del monto total presentado al RIGI, consolidándose como los sectores más relevantes dentro del régimen. La energía lidera con cerca del 64% del volumen total, con iniciativas que superan los USD 85.456 millones: aproximadamente USD 66.353 millones están en análisis, mientras que USD 19.103 millones ya han sido aprobados. En minería, se han aprobado USD 9.952 millones sobre un total cercano a USD 46.000 millones.

Los tres rubros que más traccionan

Dentro del sector energético, el informe de la BCR señala que los proyectos relacionados con petróleo y gas concentran la mayor parte de las inversiones comprometidas en el marco del RIGI, con montos que rondan los USD 55.300 millones. Las recientes propuestas de los proyectos LLL Oil y El Trapial por parte de YPF y Chevron han sido factores clave que han impulsado fuertemente las solicitudes en este sector. El GNL se posiciona como el segundo segmento energético más significativo, con inversiones aprobadas que ascienden a USD 15.156 millones, concentradas exclusivamente en el proyecto de licuefacción de gas natural de Southern Energy.

En el ámbito de la minería, el cobre se erige como el mineral líder en términos de inversión comprometida. Proyectos de gran envergadura como El Pachón, Vicuña, Minera Agua Rica (Mara), Los Azules y San Jorge totalizan aproximadamente USD 31.500 millones. Sin embargo, gran parte de estas inversiones aún se encuentra en fase de evaluación: de los fondos asociados al cobre, USD 3.563 millones han sido aprobados. En contraste, el litio presenta un mayor volumen de capital ya autorizado, con proyectos aprobados que superan los USD 4.528 millones.

Neuquén y San Juan, las grandes protagonistas

La distribución geográfica de las inversiones es uno de los hallazgos más destacados del informe. Neuquén lidera el ranking provincial con proyectos por aproximadamente USD 62.434 millones, lo que equivale a cerca del 47% del total registrado. San Juan ocupa el segundo lugar, con USD 25.000 millones, representando el 19% de las aplicaciones al RIGI. Juntas, estas dos provincias concentran más del 65% del total de inversiones presentadas.

Río Negro completa el podio con USD 19.588 millones —el 15% del total—, consolidando un grupo de jurisdicciones que en conjunto superan el 80% del capital presentado bajo el régimen. El informe indica que “en conjunto, estas tres provincias concentran alrededor de USD 107.000 millones, superando el 80% de las inversiones presentadas bajo el régimen”.

La BCR atribuye esta concentración a la composición sectorial: “La composición sectorial explica buena parte de esta concentración, dado que en estas jurisdicciones predominan proyectos vinculados a energía y cobre, que requieren elevadas necesidades de capital y están orientados fundamentalmente hacia la generación de exportaciones”.

En un nivel inferior se encuentran Catamarca, con inversiones cercanas a USD 9.615 millones, y Salta, con aproximadamente USD 8.748 millones, ambas destacándose en el sector del litio. El resto de las provincias acumula en conjunto alrededor de USD 7.700 millones.

El agro y el RIGI: dos proyectos para no perder de vista

El informe de la BCR también menciona la existencia de dos proyectos con implicaciones directas para el sector agropecuario argentino. Por un lado, la Terminal Multipropósito Timbúes, en Santa Fe, que ya ha sido aprobada y está en ejecución, se trata de una nueva terminal para el Gran Rosario, el principal nodo portuario agroexportador del mundo.

Por otro lado, Pampa Energía espera ingresar al RIGI para construir una planta de fertilizantes en el Polo Industrial de Bahía Blanca. Con el proyecto Fertil Pampa, se podría incrementar la producción nacional de urea en 2,1 millones de toneladas, lo que acercaría a duplicar la capacidad productiva del país para este fertilizante estratégico.

El “Súper RIGI”

Paralelamente al avance de los proyectos actuales, el Gobierno nacional ha presentado al Congreso un proyecto de ley para establecer un nuevo régimen orientado a promover inversiones en actividades económicas sin desarrollo previo en el país, conocido informalmente como “Súper RIGI”. Esta iniciativa se enfoca en proyectos con un mínimo de inversión de USD 1.000 millones y ofrece beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios superiores a los del régimen actual.

Entre las actividades contempladas se incluyen desarrollos de hidrógeno verde, plantas de GNL onshore, infraestructura vinculada a inteligencia artificial y centros de datos abastecidos con gas natural, así como iniciativas relacionadas con el agregado de valor de minerales críticos. También se incluyen industrias vinculadas a la electromovilidad, biotecnología avanzada, infraestructura digital y manufacturas tecnológicas de alto valor agregado.

Enlace a la noticia 👉 Infobae