viernes 29 mayo 2026

En un contexto internacional donde la vigilancia marítima en Argentina y el control de rutas estratégicas son cada vez más cruciales, el país está avanzando en el fortalecimiento de sus capacidades de monitoreo y control sobre el Atlántico Sur. Esta iniciativa es parte de un programa de cooperación de cinco años con el Departamento de Defensa de Estados Unidos, que busca desarrollar nuevas herramientas para el patrullaje y la vigilancia marítima.

Un acuerdo estratégico

Recientemente, se formalizó un acuerdo mediante la firma de una Carta de Intención en el marco del Programa 333 de Desarrollo de Capacidades de Asociación. Este esquema incluye la transferencia tecnológica, la incorporación de equipamiento especializado, asistencia técnica y formación de personal, con un enfoque en operaciones de vigilancia marítima y control de espacios de interés nacional.

Uno de los primeros logros de este programa se concretó a finales de 2025 con la modernización de un avión B-200M Cormorán de la Aviación Naval de la Armada Argentina. Esta aeronave ahora cuenta con sensores multiespectrales, sistemas de comando y control, enlaces de datos y nuevas capacidades de comunicación, lo que mejora significativamente las tareas de exploración y monitoreo marítimo.

Nuevas capacidades para patrullaje y monitoreo

El avión, que se encuentra en servicio en la Base Aeronaval Punta Indio, también ha sido equipado con un sistema electroóptico WESCAM MX-10, que incluye capacidades infrarrojas y funciones de vigilancia, reconocimiento, búsqueda y rescate en diversas condiciones meteorológicas. Estas herramientas amplían las capacidades de identificación y control marítimo sobre las actividades que se desarrollan en el mar, además de fortalecer el apoyo aéreo a operaciones de interdicción marítima.

El cronograma del programa también prevé la incorporación de dos aeronaves TEXTRON B-360ER MPA, diseñadas específicamente para tareas de patrullaje marítimo. Estas unidades estarán equipadas con radares de búsqueda de superficie, sensores infrarrojos, comunicaciones satelitales y sistemas ISR relacionados con inteligencia, vigilancia y reconocimiento. La llegada de la primera aeronave está prevista para diciembre de este año, mientras que la segunda se espera a partir de junio de 2027, ambas destinadas a fortalecer las capacidades de monitoreo y control de los espacios marítimos argentinos.

Drones y simuladores para ampliar operaciones

El programa también contempla la incorporación de vehículos aéreos no tripulados de despegue y aterrizaje vertical a partir de mediados de 2027. Estos drones podrán operar desde los patrulleros oceánicos de la Armada, ampliando las tareas de reconocimiento, identificación y vigilancia marítima desde alta mar. Además, se prevé la provisión de un simulador para las aeronaves P-3C Orión, con el objetivo de fortalecer la capacitación y el adiestramiento operativo del personal hacia 2029.

El avance de estas capacidades se desarrolla en un contexto donde el control marítimo, la vigilancia de recursos estratégicos y el monitoreo de actividades sobre el Atlántico Sur son cada vez más relevantes para diferentes países. En este marco, la cooperación tecnológica y operativa en defensa y seguridad marítima busca reforzar la presencia argentina en áreas consideradas estratégicas desde el punto de vista económico, logístico y geopolítico.

Keyword: vigilancia marítima en Argentina

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