viernes 29 mayo 2026

Tres superpetroleros han logrado salir del estrecho de Ormuz, transportando aproximadamente 6 millones de barriles de petróleo crudo hacia mercados asiáticos. Esta salida se produce después de estar más de dos meses varados en el Golfo Pérsico debido a la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.

Reactivación parcial del tránsito marítimo

La salida de estos buques representa una de las primeras señales de una reactivación parcial en el tránsito marítimo de uno de los corredores energéticos más críticos del mundo. Sin embargo, la actividad aún se encuentra muy por debajo de los niveles normales, y los riesgos operativos para la navegación siguen siendo significativos.

Condiciones del tráfico marítimo

El estrecho de Ormuz es responsable de cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y energía. Desde el inicio del conflicto, el flujo marítimo ha disminuido drásticamente. Antes de la guerra, el tránsito diario oscilaba entre 125 y 140 embarcaciones; actualmente, solo alrededor de 10 barcos logran cruzar el estrecho cada día, según análisis de datos satelitales y seguimiento marítimo.

Marineros varados y restricciones

Además, aproximadamente 20,000 marineros permanecen atrapados en el Golfo a bordo de cientos de embarcaciones afectadas por las restricciones y los riesgos de navegación. La mayoría de los barcos que siguen operando son de carga menor o dedicados al transporte químico y de petróleo licuado, mientras que los grandes superpetroleros representan una pequeña parte del tráfico total.

Los buques que lograron cruzar Ormuz

Uno de los superpetroleros que logró salir fue el VLCC Universal Winner, con bandera surcoreana, que transporta 2 millones de barriles de crudo kuwaití. Este buque tiene como destino el puerto de Ulsan, donde opera SK Energy, la mayor refinería de Corea del Sur. También salieron del Golfo dos petroleros chinos, incluyendo el Yuan Gui Yang, que cargó 2 millones de barriles de crudo iraquí justo antes del inicio de la guerra.

Riesgos persistentes en la región

A pesar de algunos movimientos positivos, el escenario sigue siendo considerado de alto riesgo para la navegación comercial. El Centro Conjunto de Información Marítima, dirigido por la Armada de Estados Unidos, ha advertido sobre múltiples incidentes de agresiones y acciones contundentes por parte de unidades iraníes en las últimas 48 horas. Las asociaciones internacionales del sector naviero han emitido nuevas directrices para las embarcaciones que intentan navegar por el estrecho, mencionando riesgos como ataques, presencia de drones y minas, así como congestión impredecible del tráfico marítimo.

Impacto en el mercado petrolero global

La crisis en el estrecho de Ormuz continúa generando tensiones en el mercado energético global. Este estrecho es un punto clave para las exportaciones de petróleo de Medio Oriente hacia Asia y Europa, lo que significa que cualquier interrupción puede afectar directamente los precios internacionales y el abastecimiento energético. La situación ha llevado a varios países importadores, especialmente en Asia, a reforzar sus políticas de energías renovables y diversificación de proveedores para reducir su dependencia del Golfo Pérsico.

El mercado permanece atento a la evolución del conflicto y a la posibilidad de una reapertura más amplia de este corredor marítimo vital para el comercio petrolero mundial.