jueves 07 mayo 2026

Un empleado de Shell, vestido con uniforme rojo y amarillo, carga combustible en un SUV blanco en una estación de servicio Shell con un cartel de precios

El impacto global por la baja del crudo renueva la incertidumbre en el sector energético local y pone el foco en la política comercial de las petroleras locales

La reciente apertura temporal del estrecho de Ormuz ha provocado un derrumbe del petróleo en los mercados internacionales, con el barril Brent cayendo a 89,43 dólares, lo que representa una disminución del 8,93%. El West Texas Intermediate (WTI) también sufrió una caída significativa, cerrando en 81,53 dólares, lo que refleja una pérdida de 11,65 dólares. Este descenso del crudo, que ronda el 10% en los precios de referencia, ha impactado directamente en las acciones de las principales compañías petroleras a nivel global.

En Argentina, el sector energético está atento a estos cambios, dado que el precio internacional del petróleo es crucial para determinar los precios internos de la nafta y el gasoil. Actualmente, YPF ha mantenido un congelamiento en los precios de la nafta durante 45 días, una medida adoptada para evitar un aumento brusco en los surtidores tras el incremento del crudo por encima de los 100 dólares. Esta estrategia ha funcionado como un amortiguador, aunque se anticipa que, tras este periodo, los precios no volverán a los niveles anteriores debido a la necesidad de compensar las pérdidas acumuladas durante el congelamiento.

Desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, los precios de la nafta y el gasoil han aumentado un 23% en Argentina, aunque la brecha con la paridad de exportación se mantiene en un 15%. Según Daniel Dreizzen, ex secretario de Planeamiento, los combustibles en Argentina han aumentado menos que en otros mercados, como el estadounidense, y sin la intervención de YPF, el incremento habría sido superior al 30%. La política de precios de la petrolera estatal, junto con la decisión del Gobierno de suspender el aumento programado en el impuesto a los combustibles, ha mitigado la volatilidad internacional en los precios locales. Sin embargo, de haberse aplicado el aumento impositivo, el litro de nafta súper podría haber alcanzado los 2.250 pesos en Buenos Aires, según cálculos del economista Nadin Argañaraz.

El anuncio de la reapertura temporal del estrecho de Ormuz provocó un derrumbe inmediato en las cotizaciones internacionales del petróleo

El nuevo panorama internacional, marcado por la reapertura del estrecho de Ormuz y la caída de los precios del crudo, genera expectativas sobre las decisiones que tomarán las petroleras en el país. En el sector se considera que los precios en las estaciones de servicio solo disminuirían si el valor internacional del petróleo cae significativamente, a alrededor de 60 dólares por barril, lo cual es poco probable debido a los daños en la infraestructura de Medio Oriente y la dificultad para recuperar la producción. La tregua entre Estados Unidos e Irán, así como el alto el fuego temporal entre Líbano e Israel, han aliviado la presión en los mercados, pero la reapertura definitiva del corredor marítimo aún se encuentra restringida.

El efecto del derrumbe del petróleo en Argentina sigue siendo incierto. Las empresas están atentas a la evolución de los precios internacionales y a la duración de la tregua en Medio Oriente, mientras mantienen políticas de amortiguación de precios ante la volatilidad externa. Aunque la reciente baja del Brent y del WTI es significativa, aún no ha alcanzado niveles que permitan una reducción inmediata en los precios locales de la nafta y el gasoil. Las acciones de compañías energéticas como Chevron, Exxon Mobil y ConocoPhillips también han reflejado esta tendencia a la baja.

La demanda de combustibles en el mercado local ha mostrado sensibilidad a los aumentos de precios, lo que ha llevado a YPF y a otras empresas a reconsiderar sus estrategias y a implementar herramientas de cobertura como el “hedge” para compensar las pérdidas cuando los precios internacionales bajen. El sector se mantiene alerta ante cualquier novedad diplomática y militar en la región, dado que cualquier cambio en el flujo del estrecho de Ormuz impacta directamente en los precios y en la planificación comercial de las petroleras argentinas.

El contexto geopolítico en Oriente Medio sigue siendo un factor determinante para la tendencia del crudo a nivel global. Aunque el alto el fuego entre Israel y Líbano es temporal, ha aliviado la presión sobre los mercados y ha abierto la puerta a negociaciones más amplias. Sin embargo, la naturaleza transitoria de la tregua y los objetivos militares persistentes de Israel hacia Irán mantienen niveles de soporte en los precios del barril. Las perspectivas de una reapertura permanente del corredor marítimo siguen siendo limitadas, lo que restringe una mayor reducción en el precio del crudo.

Keyword: derrumbe del petróleo y precios de la nafta y gasoil

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