lunes 20 abril 2026

La extensión de vida de la central demandará u$s670 millones y forma parte de una reconfiguración más amplia del sector energético.

Un plan para la reactivación de Atucha I

El Gobierno de Argentina tiene como objetivo que la central nuclear Atucha I vuelva a estar operativa en septiembre de 2027. Este proyecto implica una inversión significativa de aproximadamente u$s670 millones, y no solo busca asegurar la generación eléctrica a largo plazo, sino también reorganizar el sector nuclear en el país, incluyendo la apertura al capital privado.

Detalles del proyecto y su financiamiento

El secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Nápoli, confirmó esta hoja de ruta durante su intervención en el IEFA Latam Forum. A pesar de que el proyecto ha sufrido un retraso de cinco meses respecto al cronograma original, el financiamiento está garantizado. La central fue desconectada el 29 de septiembre de 2024 para iniciar un proceso de modernización integral que permitirá extender su vida útil por otros 20 años.

Una inversión estratégica para sostener la matriz energética

Esta modernización es crucial para mantener la energía nuclear como un componente estable de la matriz energética argentina, especialmente en un contexto de volatilidad creciente en los precios de los combustibles fósiles. El financiamiento del proyecto se estructurará mediante emisiones de bonos y aportes del Tesoro nacional, alineándose con la política energética del Ministerio de Economía, liderado por Luis Caputo.

Tensiones internas y cambios en Nucleoeléctrica

El proceso de reactivación de Atucha I no ha estado exento de desafíos. La empresa Nucleoeléctrica Argentina, responsable de operar las centrales nucleares del país, ha enfrentado inestabilidad institucional en los últimos años, con cambios en su dirección y tensiones políticas. Uno de los eventos más significativos fue la salida de Demián Reidel, quien dejó su puesto en medio de acusaciones de irregularidades en una licitación, lo que afectó el desarrollo del proyecto.

Apertura al capital privado y redefinición del sector

Paralelamente a la extensión de vida de Atucha I, el Gobierno está implementando una reorganización más amplia del sector nuclear. Ramos Nápoli anunció que en el último trimestre del año se lanzará una licitación para vender el 44% del capital de Nucleoeléctrica, con el objetivo de atraer inversiones privadas y mejorar la eficiencia operativa del sector.

Un activo clave con más de 50 años de historia

Ubicada en Lima, provincia de Buenos Aires, Atucha I fue inaugurada en 1974, convirtiéndose en la primera central nuclear de América Latina. Con una potencia instalada de 362 MW y tecnología de reactor de agua pesada presurizada (PHWR), ha sido una fuente confiable de generación eléctrica durante décadas. La reactivación de Atucha I no solo permitirá extender su vida útil, sino también reforzar el papel de la energía nuclear en una matriz energética que busca diversificarse ante los desafíos globales.

Desafíos futuros y la importancia de la energía nuclear

La reactivación de Atucha I hacia 2027 se produce en un momento crítico para Argentina, que necesita consolidar inversiones en infraestructura energética para sostener su crecimiento y mejorar su perfil exportador. El desafío no solo radica en completar la obra a tiempo, sino también en crear un entorno regulatorio y financiero estable que atraiga capital a un sector históricamente dependiente del Estado. La energía nuclear, dada su escala y complejidad, se convierte nuevamente en un tema central de discusión.