jueves 12 marzo 2026

La discusión con el organismo se define por la dificultad de predecir ingresos de exportaciones y el deseo de mayor flexibilidad para el Banco Central en un contexto de volatilidad económica.

El ministro dijo en un foro con empresarios: 'Podemos poner metas trimestrales, pero lo lógico sería una meta anual, porque yo, realísticamente, no puedo decirles con certeza que puedo comprar más en esta fecha que en esta' (Foto: Reuters)

El debate sobre las metas de reservas anuales FMI ha cobrado fuerza en el contexto de la reciente revisión del acuerdo entre Argentina y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que concluyó a nivel técnico la semana pasada. En este marco, el ministro de Economía, Luis Caputo, defendió la idea de adoptar un enfoque anual para el cumplimiento de los objetivos de reservas, en lugar de la tradicional supervisión trimestral. Esta propuesta ha suscitado análisis por parte de economistas y consultores, quienes han evaluado cómo la volatilidad cambiaria y la estructura de las exportaciones impactan la viabilidad de estas metas.

Con el viaje del viceministro de Economía, José Luis Daza, a Estados Unidos, se finalizó la revisión técnica y ahora se espera la aprobación a nivel del directorio, lo que permitirá el desembolso de USD 1.000 millones. En este momento, se conocerán también el informe del personal y las nuevas metas de acumulación de reservas internacionales netas que Argentina debe cumplir durante 2026, así como si Caputo logró convencer sobre el cambio de metodología. Hasta ahora, estas metas se han manejado bajo un esquema de control trimestral, sujeto a revisiones periódicas por parte del Fondo.

El ministro Caputo explicó su razonamiento para proponer que la meta sea anual: “Para mí decir que vamos a comprar más o menos dólares en tal fecha sería arrogante. Normalmente, tenemos que poner metas trimestrales, y nosotros le decimos: ‘Podemos poner metas trimestrales, pero lo lógico sería una meta anual, porque yo, realísticamente, no puedo decirles con certeza que puedo comprar más en esta fecha que en esta’. Esto se debe a que los exportadores pueden retener o adelantar exportaciones y luego cancelar, lo que dificulta las proyecciones a corto plazo.”

En el actual programa, la acumulación de dólares depende en gran medida de factores externos y de la estacionalidad de los ingresos por exportaciones, lo que complica el cumplimiento de objetivos trimestrales rígidos. Ricardo Delgado, presidente de Analytica, analizó las implicancias de este cambio en la modalidad de evaluación, afirmando que “esto le da más margen al equipo económico para no tener que estar atado a cuatro cumplimientos anuales, que son las metas trimestrales, y te da más flexibilidad”.

“Para una economía como la de Argentina, que tiene alta volatilidad cambiaria y en la capacidad de oferta y compra de reservas por parte del Banco Central, una meta anual te da mayor flexibilidad. No estás todo el tiempo dando examen y eso mejora las expectativas porque sacas de la cancha el cumplimiento o no.” – Ricardo Delgado

A pesar de que las metas trimestrales son parte habitual de todos los programas históricos del Fondo, que siguen un manual y un procedimiento, Delgado enfatiza que “una meta anual te da mayor flexibilidad”. Con la presentación de la “Fase 4” del programa económico, el Banco Central se ha propuesto sumar USD 10.000 millones a sus reservas a lo largo de 2026, un objetivo que, según el presidente de la entidad, Santiago Bausili, cuenta con el aval del organismo internacional.

Hasta el momento, el Banco Central ha estado acumulando reservas a un ritmo mayor al acordado, comprando un 30% del volumen total de las operaciones, en lugar del 5% estipulado, sin generar grandes saltos en el dólar. La directora de C&T Asesores Económicos, María Castiglioni, consideró acertada la revisión de los plazos de cumplimiento, argumentando que “planificar la política de compra de reservas condicionada a una meta trimestral puede afectar la política monetaria”.

“Es más sensato plantear una meta anual y que después, en la planificación, el Banco Central vaya a mirar cuánto va comprando, pero con una perspectiva que no condicione.” – María Castiglioni

Castiglioni también destacó que “es una buena decisión plantear una meta anual y no trimestral”, ya que las metas trimestrales estaban ligadas a revisiones trimestrales que, en los acuerdos estándar, están relacionadas con la cuestión fiscal. Con el equilibrio fiscal que Argentina ha logrado desde el inicio del programa, el FMI está ayudando a encontrar fuentes de financiamiento hasta que el país pueda reducir su índice de riesgo país y no necesite más la ayuda del Fondo.

El esquema tradicional de revisiones trimestrales del FMI responde a la lógica de los programas fiscales estándar, donde el cumplimiento de metas periódicas condiciona el acceso a nuevos desembolsos. En el actual acuerdo, la situación fiscal de Argentina presenta una dinámica diferente, lo que permite que el monitoreo del cumplimiento de las metas de reservas se adapte a la nueva realidad del país y a su capacidad para captar dólares en el mercado internacional.

Keyword: Economía metas de reservas anuales FMI

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