El Gobierno vuelve a la carga con el intento de eliminar los aportes obligatorios de las empresas a la CAC y la CAME.
La reforma laboral de Javier Milei ha encontrado obstáculos significativos, ya que el Gobierno ha decidido posponer su tratamiento hasta febrero. Este retraso se debe a la falta de apoyo tanto entre los aliados como a la oposición de la CGT, además de generar tensiones con algunas de las cámaras empresariales más influyentes.
Las cámaras del sector comercio están particularmente preocupadas, dado que uno de los aspectos más controvertidos de la reforma es la eliminación de la obligatoriedad de los aportes patronales a las cámaras. Este tema ha sido un punto de discusión constante para el Poder Ejecutivo desde principios de año y afecta directamente a la CAC y la CAME.
El artículo 128 del proyecto modifica la Ley de Convenios Colectivos de Trabajo 14.250, estableciendo que los aportes o contribuciones patronales a cámaras y asociaciones de empleadores serán voluntarios, eliminando su obligatoriedad. Esta modificación ha sido rechazada de manera explícita por ambas cámaras en sus presentaciones ante las comisiones de Trabajo y de Presupuesto del Senado.
La polémica por los aportes obligatorios a las cámaras de comercio
El comercio es el sector más perjudicado por la propuesta de no hacer obligatorios los aportes patronales a las cámaras, ya que en otras actividades este requisito ya es voluntario. Los aportes a las cámaras de comercio están formalizados a través del Instituto Argentino de Capacitación Profesional y Tecnológica para el Comercio (INACAP), respaldados por el Estado desde una resolución de 2008.
Este tema ha generado controversia incluso antes de la presentación de la reforma laboral. En marzo, Milei intentó eliminar la obligatoriedad de estos aportes mediante un decreto, pero fue suspendido por una medida cautelar judicial.
El presidente de la Comisión Laboral de la CAC, Pablo Devoto, expresó ante el Senado que existe una «disidencia profunda» con el artículo 128, argumentando que la obligatoriedad de los aportes fue establecida en el convenio colectivo y que estos fondos son esenciales para la capacitación y formación profesional de los trabajadores.
Desde la CAME, su asesor legal, Juan Pablo Diab, también criticó el artículo 128, considerándolo inequitativo y discriminatorio hacia el sector empleador, ya que se limita el financiamiento a las cámaras mientras se mantiene la «cuota solidaria» para los sindicatos.
Las fuentes del sector comercio han manifestado que la eliminación de los aportes obligatorios a las cámaras podría generar un desbalance entre los gremios, que cuentan con recursos a través de la cuota solidaria, y las cámaras empresariales, que podrían quedar sin financiamiento.
Además, la oposición a estos aportes también proviene del sector pyme, donde se argumenta que estos fondos se utilizan para financiar gastos y no para la capacitación de los trabajadores.
El Gobierno enfrenta un nuevo desafío en la sanción de la reforma laboral, ya que no solo debe lidiar con la oposición de la CGT y la falta de apoyo parlamentario, sino también con la resistencia dentro del propio sector empresarial.
Enlace a la noticia 👉 Reforma laboral: las cámaras de comercio rechazan un punto clave del proyecto de Milei
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