En el marco de la 31° Conferencia Industrial, celebrada el jueves en el Centro de Convenciones, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, expresó su descontento con el ministro de Economía, Luis Caputo, por no abordar el tema de la industrialización en un contexto crítico para la actividad manufacturera.
Rappallini destacó la falta de una estrategia clara de industrialización, lo que genera preocupación entre los industriales.
“Me gustaría escuchar al ministro de Economía hablar sobre la industrialización del país. Creo que es lo que le falta a Argentina para generar empleo”, afirmó Rappallini, quien estuvo presente en un evento que reunió a alrededor de 1,400 asistentes, incluyendo al ministro del Interior, Diego Santilli.
Las críticas de Rappallini surgieron tras el discurso de Caputo, quien se centró en la política cambiaria y no ofreció propuestas concretas para el desarrollo del sector industrial. El ministro se limitó a hablar sobre la necesidad de fortalecer las reservas y cumplir con los compromisos externos, sin mencionar un programa industrial específico.
“En la mayoría de los países, el dólar no flota libremente; no nos agrandemos”, comentó Caputo, evitando hacer referencia a la industria. Su discurso se centró en la macroeconomía, repitiendo puntos que ya había expuesto en otros foros.
En sus declaraciones, Rappallini lamentó la falta de definiciones sobre la industrialización, que considera crucial para la creación de empleo en Argentina. Hizo un llamado a establecer un diálogo constante entre el gobierno y los sectores productivos para desarrollar un “plan industrial real” que tenga un alcance nacional y federal.
Rappallini también abordó desafíos estructurales, criticando la alta presión impositiva y el marco laboral, que, según él, afectan negativamente la inversión y el crecimiento del sector. “El objetivo fundamental es tener una industria competitiva que pueda competir a nivel global. Sin ello, por más buenas intenciones que tengamos, la industria no crecerá”, advirtió. La falta de competitividad, según el presidente de la UIA, está vinculada a las barreras internas y subrayó la importancia de una reforma fiscal que permita reducir los impuestos, que en Argentina son extremadamente altos, alcanzando un 52%.
Además, Rappallini se refirió a la rigidez del mercado laboral, sugiriendo que el enfoque debe estar en aumentar la productividad interna de las empresas sin sacrificar derechos laborales.
En cuanto a las prioridades del sector industrial, Rappallini mencionó la necesidad de invertir en infraestructura, destacando la importancia de discutir la extensión del ferrocarril como un medio de transporte más económico, lo que facilitaría el movimiento de mercancías y la creación de empleo en todo el país. “Es impensable el desarrollo federal sin un crecimiento de la industria. Si solo dependemos de la venta de productos agrícolas, estamos en problemas”, concluyó.
El clima de la conferencia reflejó preocupaciones sobre el estancamiento de la actividad y el aumento de las importaciones, aunque algunos empresarios mostraron optimismo ante el próximo cambio parlamentario y la firma de un acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos.
Durante el evento, la presencia de ministros como Diego Santilli y la ausencia del presidente Javier Milei marcaron el tono institucional. Santilli conversó con directivos de la UIA, asegurando que pronto se presentarían leyes para liberar dólares del “colchón”, así como el Presupuesto 2026 y la reforma laboral, posponiendo la reforma tributaria para el próximo año.
Los empresarios expresaron su necesidad de respuestas sobre los plazos y la profundidad de las reformas, en un contexto donde la presión sindical se opone a las propuestas de reforma laboral.
La discusión sobre la reforma tributaria sigue abierta, sin fechas concretas para eliminar impuestos considerados distorsivos, mientras que los costos locales y la competencia de productos importados continúan afectando la capacidad de respuesta de las empresas y el empleo.