Argentina ha logrado un superávit comercial energético de 3.761 millones de dólares durante el primer semestre de 2025, marcando el nivel más alto en los últimos 35 años.

Superávit comercial energético

Este resultado positivo se debe al notable aumento en las exportaciones y a una significativa disminución en las importaciones en el sector energético argentino. Desde la Secretaría de Energía del Gobierno, se destacó que “con reglas claras, el país logró alcanzar los US$ 3.761 millones, gracias a un incremento del 10,8% en las exportaciones y una reducción del 23,6% en las importaciones”.

En junio, Argentina reportó un saldo positivo de US$ 739 millones, impulsado por un crecimiento del 74,2% en las exportaciones, que generaron ingresos de US$ 1.064 millones. Por otro lado, las importaciones se redujeron en un 57,9%, alcanzando un total de 325 millones de dólares.

Este desempeño favorable se suma al superávit de 5.668 millones de dólares acumulado en 2024, que fue el más alto de los últimos 18 años. El Ministro de Economía, Luis Caputo, resaltó el potencial del sector energético y minero, anticipando que en seis años, el saldo exportador podría ser equivalente a dos veces el del sector agropecuario, alcanzando casi 50 mil millones de dólares.

Plan Nacional de Ampliación del Transporte Eléctrico

La Secretaría de Energía ha iniciado la ejecución del Plan Nacional de Ampliación del Transporte Eléctrico, definiendo las primeras tres obras estratégicas que serán licitadas a inversores privados. Estas licitaciones estarán abiertas a empresas con la capacidad técnica y financiera para llevar a cabo los proyectos.

Las obras incluyen la mejora de la capacidad de abastecimiento en el Área Metropolitana de Buenos Aires, un corredor para la evacuación de generación renovable y convencional en la región de Cuyo, y una línea que mejorará la conexión entre la Patagonia y el sistema troncal.

Estas iniciativas forman parte de un conjunto de 16 proyectos prioritarios definidos por el Gobierno, en respuesta a las deficiencias estructurales del sistema eléctrico que han llevado a cuellos de botella y altos costos de generación. La obra en el Área Metropolitana de Buenos Aires, por ejemplo, busca mejorar la confiabilidad del sistema en una de las zonas de mayor consumo del país.

Con este enfoque, el Gobierno busca una transformación estructural que promueva la eficiencia, reduzca el gasto público y aumente la participación del sector privado en la modernización del sistema energético nacional.